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La Cámara de Barcelona ha censurado el déficit inversor crónico de la red ferroviaria en Cataluña, y lo ha ejemplificado con uno de los símbolos de la crisis del tren desatada hace dos semanas: la suspensión del transporte de mercancías por el cierre del túnel de Rubí.

La entidad que preside Josep Santacreu ha lamentado este jueves la falta de alternativas. "El déficit de infraestructuras de base para el transporte de mercancías no ofrece alternativas factibles cuando aparece un problema", ha dicho la directora de Estudios de Infraestructuras, Alícia Casart. 

Dependencia de un solo enclave

En la presentación de un estudio, Casart ha censurado que las rutas para circular "son muy específicas y limitadas", lo que merma la salida de productos hacia Europa o hacia el centro sur peninsular.

El túnel de Rubí es un paso obligado para los trenes de ancho internacional, por lo que, al quedar sin servicio, aísla al Puerto de Barcelona. Mientras tanto, los trabajos en Gelida a raíz del accidente mortal también colapsan el paso fronterizo en Francia.

Vista aérea de la terminal ferroviaria de mercancías de Barcelona Europa Press

"Ha quedado en evidencia la incapacidad de generar un plan de contingencia rápido y efectivo", Asimismo, ha señalado que  A esto, se le añade el corte en la AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní (Barcelona), asociado al accidente en Gelida, ha recordado Casart.

Las mercancías, bajo mínimos

Un caos que era evitable, a juicio de la Cámara, ya que el Plan de Rodalies --que echó a andar en 2020-- ya contemplaba la actuación hoy en marcha para reparar la fisura del túnel de Rubí.

Inicialmente, el plan contemplaba una inversión de 6.345 millones de euros para la red ferroviaria catalana, de los cuales ya se han ejecutado 2.666 millones.

Tareas de reparación en la línea de Rodalies accidentada en Gelida Kike Rincón Europa Press

A raíz de la crisis desencadenada el 20 de enero, la Generalitat y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible han incrementado la cifra total hasta los 8.000 millones, sobre todo por el programa de mantenimiento y reposición de activos.

Antes de este incremento, a dicho programa le correspondían 1.018 millones, de los cuales 530 millones ya se habían ejecutado, y el volumen presupuestario actual ha escalado hasta los 2.243 millones.

1.000 euros al año

La Cámara de Barcelona bendice las proyecciones del plan, que pretende alcanzar los 8.000 millones de euros de inversión total prevista al término de la década. Para ello, es necesario elevar de 600 a 1.000 millones la media de ejecución presupuestaria de la primera mitad del plan hasta 2030.

Casart también ha criticado este jueves el "déficit histórico de infraestructura y competencial" en la red ferroviaria catalana. Antes de enero de 2026, había un retraso de 800 millones de euros en ejecución y de cerca de 1.000 millones de euros en adjudicaciones.

La directora de Estudios de Infraestructuras de la Cámara de Barcelona, Alícia Casart. Europa Press

"Enseñanza"

Durante la presentación, el vicepresidente de la Cámara de Barcelona, Miquel Martí, ha subrayado que la entidad "lleva décadas avisando del déficit de inversiones en el ámbito ferroviario".

Los incidentes ocurridos en enero de 2026, con el accidente ferroviario que se saldó con un muerto debido a la caída de un muro, han marcado un "punto de inflexión" y una reflexión sobre la red ferroviaria catalana, según la Cámara.

"No nos ha sorprendido lo ocurrido, sino la magnitud que ha tenido, agravada por las condiciones climáticas", ha lamentado Martí.

Los puertos, bloqueados

Según el informe, a día 2 de febrero, el Puerto de Barcelona no podía mover ninguna de sus 8 circulaciones diarias (entre entradas y salidas) en ancho internacional, y en ancho ibérico se podía hablar solamente de entre 4 y 6 circulaciones diarias de las 60 al día habituales.

En cuanto al Port de Tarragona, si en una semana tiene una veintena de circulaciones diarias, entre el 21 y el 29 de enero tuvo una media de 6.