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En medio del debate sobre la red ferroviaria española, el diagnóstico común apunta a una "insuficiente inversión" en el mantenimiento de las infraestructuras. En el caso de Rodalies de Renfe, a pesar de los recursos destinados al servicio en los últimos años, sigue condicionado por el envejecimiento de trenes y vías, tramos saturados y el hecho de que casi la mitad de la red funciona con una vía única.

Estos son algunos de los desafíos que la Generalitat de Cataluña debe abordar con urgencia para mejorar la fiabilidad y la capacidad de la red, en un contexto en el que el traspaso de la gestión ya ha comenzado con la creación de la empresa mixta la pasada semana.

Inversión

En paralelo al cambio de manos, en los últimos años Rodalies ha recibido distintos fondos para su modernización. Transportes, en concreto, destinó unos 2.505 millones de euros al Cercanías de Cataluña entre 2020 y 2025, dentro de su plan de mejora hasta 2030, que contempla un total de 6.300 millones.

A este impulso se suman otros 77 millones anunciados por el Govern de Salvador Illa para 2025 y 2026 como “medidas urgentes” en la red.

Menos de la mitad

Pero la asignación de fondos no siempre se traduce en gasto efectivo. Entre 2015 y 2022, Renfe --el operador de Rodalies-- solo ejecutó el 42,2% del gasto previsto en Cataluña, según datos de Hacienda.

Esta cifra se sitúa a 10 puntos por debajo de la media española y muy lejos del 67,8% de la Comunidad de Madrid.

Aunque Cataluña contó con las mayores inversiones previstas de España, Madrid terminó gastando más en términos reales en el mencionado periodo: 724 millones frente a 501 millones en la región catalana.

70% de cobertura

La red de Rodalies conecta a gran parte de la población de Cataluña (71%) con Barcelona y las capitales de provincia.

En el área metropolitana, aproximadamente tres de cada cuatro trenes en circulación pertenecen a este servicio, lo que refleja su papel central en la movilidad diaria.

Demanda creciente

Este alto flujo se traduce en cifras crecientes: 61,7 millones de viajeros solo en el primer semestre de 2025 y 127 millones en todo 2024.

El aumento de usuarios también ha ido acompañado de más retrasos y suspensiones, evidenciando la presión sobre la red y la necesidad de seguir modernizándola.

Una vía

En cuanto a la infraestructura, el 46 % de la red de Rodalies circula por vía única, lo que obliga a los trenes a esperar en determinados tramos para cruzarse, generando cuellos de botella y limitando la capacidad de la red. En contraste, en Cercanías de Madrid el 82% de la red es de vía doble, mientras que el resto se reparte entre vía única (11 %) y vía cuádruple (7 %) en los tramos de mayor densidad. 

A este factor se suma la antigüedad de algunas líneas. Varios corredores de Rodalies, como los que conectan Barcelona con Vic, Manresa, Reus o hasta la frontera con Aragón, superan los 40 años de antigüedad, mientras que la media de las vías madrileñas es de unos 20 años y apenas un 2% supera los 40 años de servicio.

Saturación

Por otro lado, algunos tramos de Rodalies presentan niveles de saturación elevados, superiores al 75%, lo que indica un uso cercano a su capacidad máxima, según el 'Plan de Rodalies de Catalunya 2020-2030'.

Entre ellos se encuentran: los túneles de Barcelona, el tramo Sant Vicenç de Calders–El Prat de Llobregat, Blanes–Maçanet Massanes y Cerdanyola del Vallès–Cerdanyola Universitat.