La tragedia mortal de Gelida, que ha dejado un fallecido y casi cuarenta heridos por el descarrilamiento de un tren de Rodalies, tuvo una inesperada protagonista: Ernestina Torelló.
Esta renombrada empresaria de 83 años es la presidenta de Caves Torelló, una bodega de espumosos con 600 años de historia y más de 20 generaciones a sus espaldas.
Eran las nueve de la noche en la masía de Can Martí de Baix de Gelida cuando se escuchó un fuerte golpe. Ernestina pensó que era la rueda de un camión de la AP-7 y no le dio importancia. Pocos minutos después, un grupo de bomberos rompió la verja de su casa y penetró en la calma de sus 135 hectáreas de viñas.
La finca de los Torelló está situada junto al punto donde descarriló el tren de la R4, entre Gelida y Sant Sadurní, y es la única vía para llegar a la zona del fatal accidente.
Ernestina Torelló
"Atendieron sobre todo a heridos leves en el interior. Estaban muy afectados emocionalmente, y les ofrecimos agua y café", explica la propietaria de los espumosos. Los más graves fueron socorridos en la misma puerta de la casa y, una vez estabilizados, se les trasladó a un hospital.
Ernestina junto a sus hijos Paco y Toni montaron un improvisado hospital de campaña para 60 personas en la masía de origen medieval que alberga el cultivo vitivinícola de la familia.
Inesperado refugio
Los acaudalados Torelló refugiaron en sus salones a los heridos y a los sanos, a los enfermeros y a los enfermos; acechados por el frío y la lluvia. Les ofrecieron agua, café, mantas, baño y un techo en el que pasar la noche.
No les importó mancharse de barro sus cuidados mocasines.
A la 1:00 de la madrugada, solo quedaba el cuerpo del fallecido, a la espera del levantamiento.
Descarrilamiento de un tren en Gelida
Aunque la velada ha sido larga para la familia, que no ha pegado ojo en toda la noche, sobre las 8 de la mañana Ernestina Torelló ya estaba rodeada de periodistas y curiosos.
La familia ha atendido a todos y cada uno de los reporteros que se han acercado al lugar de los hechos, y les han ofrecido café.
¿Quién es Ernestina Torelló?
Licenciada en derecho, Torelló se volcó desde joven en el cultivo de viña. Se incorporó al negocio familiar para trabajar junto a su padre, Francesc Torelló, y ha liderado la bodega durante décadas.
Bajo su mandato, ha profesionalizado el negocio y comenzado la exportación de sus espumosos al extranjero, con ayuda de su tío segundo, el olímpico Juan Antonio Samaranch.
Fue una de las figuras clave en la decisión de la bodega de abandonar la DO Cava en 2019 para cofundar la marca colectiva Corpinnat.
En 2022, recibió el Premio Trayectoria de la Guia de Vins de Catalunya; y en 2025 fue incluida en la lista de las 100 mujeres más influyentes de la comunidad.
Una fija en el Liceu
Ernestina Torelló también es la actual vicepresidenta del Círculo del Liceo, pero apunta a suceder al frente de la centenaria institución a la actual primera espada, Francisco Gaudier. Puede convertirse en la primera mujer presidenta de la institución en 180 años de historia.
Su principal escollo es la edad, pues con 84 años con que iniciaría el mandato lo terminaría a los 88. Sin embargo, como ha demostrado en el reciente episodio en sus cavas, su vitalidad está en máximos, y la vejez no sería un problema para la veterana empresaria.
El objetivo es modernizar la imagen del club, que no permitió la entrada de mujeres como socias de pleno derecho hasta el año 2001. La medida desató una fuerte polémica.
Ahora, el nombramiento de Torelló puede volver a levantar ampollas. Una mayoría parece apoyar la candidatura de Torelló por su prestigio y trayectoria, pero un grupo opositor argumenta que el club debe mantener sus esencias y miran con recelo lo que consideran una "concesión a la corrección política".
