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Kivnon se abre una nueva etapa marcada por el cambio de liderazgo y la reordenación de su proyecto empresarial. En noviembre, Luisa Llompart, experta en estrategia de producto, innovación y escalabilidad, asumió la dirección general de la compañía en un momento clave, en pleno proceso de renovación y con el foco puesto en recuperar el pulso del crecimiento y la expansión internacional.

El punto de inflexión llegó a finales de febrero, cuando el juzgado mercantil número 6 de Barcelona adjudicó la unidad productiva de Kivnon al holding inversor británico Cap Capital Investments. Esa fecha supuso el pistoletazo de salida para el inicio de una nueva era en la empresa —cuya trayectoria alcanza ya más de 15 años—.

Kivnon ha sido un actor relevante en la transformación de la intralogística industrial, desarrollando AGVs y AMRs adaptados a los procesos de cada cliente y a las exigencias de la Industria 4.0. Presente en sectores como la automoción, la alimentación, el farmacéutico o la logística, la compañía afronta ahora el reto de consolidar su visión de movilidad industrial avanzada, combinando productividad, seguridad y sostenibilidad bajo el liderazgo de Llompart.

Robots de Kivnon SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

¿Cuáles son las prioridades que se ha marcado Kivnon desde su posición de liderazgo en robótica móvil en la nueva etapa con Cap Capital?

Lo que nos hemos propuesto es seguir manteniendo esa posición de liderazgo en robótica móvil, ofreciendo soluciones completas e integrales customizadas a nuestros clientes. Por otro lado, queremos ese mantener ese foco al cliente y responder a sus necesidades completas y reales de producción. ¿Y cómo lo queremos hacer? Queremos expandir nuestro porfolio de productos y no ofrecer solo robótica móvil, sino soluciones completas, autónomas e integradas en la operación de los clientes.

Por último, queremos, evidentemente, ser una empresa financieramente sostenible y gracias al músculo que nos aporta Cap Capital, creemos que podremos ejecutar esta estrategia de una forma más ágil y, en cierta medida, pudiendo también superar o incrementar esa ambición que tenemos.

Habéis anunciado una inversión de tres millones de euros en el próximo bienio. ¿Qué tangibilidades se apoyarán con esos fondos?

Esos tres millones van a dar respuesta a unas necesidades o unas acciones muy concretas. Por un lado, ya llevamos gran parte de ese dinero invertido: unos dos millones que se ha dedicado este año a ampliar nuestro porfolio de soluciones, creando alianzas estratégicas tanto tecnológicas como comerciales que nos permitan dar un impulso y crecer mucho más rápido de manera global. El foco para el año que viene va a ser doble.

Por un lado, reforzar nuestra área comercial. Por el otro, invertir en I+D en software, para dar esas soluciones con una capa de inteligencia, de orquestación, para poder englobar todo el porfolio de productos que queremos ofrecer.

Trabajadores de la empresa Kivnon durante su jornada SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Sois líderes en AGV y AMR, ¿podríais explicar al lector qué aplicaciones concretas en el tejido económico pueden tener estas dos tecnologías?

Correcto. Sin entrar en la diferenciación entre AGV y AMR, podemos encontrar este tipo de productos para mover materiales de forma interna en fábricas o en centros de logística o de producción.

Por ejemplo, en una fábrica se pueden utilizar para mover materias primas desde el almacén a la línea de producción y una vez terminada la producción, llevar el producto final a otra zona de almacenamiento. En centros logísticos o de distribución se pueden utilizar para llevar los materiales como racks, estanterías o palets a la zona de preparación de pedidos.

Por ello, no es raro ver que estas tecnologías ya se están ampliando muchísimo en la fabricación: en automoción o en centros de distribución y logística, como en e-commerce o retail. Al final, con esta tecnología estás consiguiendo la eficiencia en tus operaciones.

En estas fábricas o en los centros logísticos es una necesidad imperativa para competir. Están pasando por una tendencia estructural, en la que falta mano de obra y se necesita flexibilizar la producción. Por ejemplo, puedes tener que fabricar distintos tipos de productos en tu fábrica en cuestión de minutos o ajustar la operación, la productividad en base a la demanda, sin tener que hacer grandes cambios.

Entonces, ¿qué estamos viendo? Que en el sector ya no están pidiendo una solución solo de robótica (AGV o AMR), lo que los clientes ya nos están pidiendo es una solución completa de automatización. Quieren eficientar sus procesos, reducir sus costes para aumentar esa competitividad y es a eso a lo que aspiramos nosotros, a darles una solución completa integral. Por eso, estamos mirando de ampliar con alianzas con los mejores actores en el sector, para dar esa propuesta de valor al tejido productivo y al tejido económico mundial.

A propósito de ello, ¿qué segmentos de negocio y nichos podrían tener crecimiento en los próximos 5 a 10 años?

Honestamente, en todos. Realmente no vemos solo la necesidad de automatización en nichos, sino que va a ser algo que va a pasar por todo. En especial, vemos ese crecimiento en pequeñas y medianas fábricas por la necesidad que van a tener de responder a esas tendencias estructurales que están pasando.

Por un lado, está pasando que tenemos una falta clara de mano de obra y, por otro lado, estas fábricas van a necesitar mayor flexibilidad en su producción. ¿A qué me refiero con flexibilidad? Van a necesitar, por un lado, variar la cantidad de productos que fabrican, van a necesitar reducir el desperdicio, cambiar o ajustar su producción en base a la demanda y estar así más cerca del cliente y a sus necesidades.

Lo mismo pasa en los centros de distribución o de logística, donde esa eficiencia operacional ya es cuestión de supervivencia en el sector. Entonces, ¿a qué aspiramos y qué es lo que estamos viendo? Al final, lo que vamos a ver en los próximos años va a ser esas demandas de soluciones completas automatizadas en la que veremos robots móviles, interactuando con robótica fija, interactuando con humanoides y con almacenes inteligentes.

Y esto, además, todo orquestado por una capa de software superinteligente, apoyándonos sobre todo en la inteligencia artificial y dando una solución completa a los clientes para que puedan ser eficientes y mejorar su producción.

¿Qué cambios habrá de Kivnon a Green Robotics?

Principalmente, lo que hacemos es ampliar nuestra ambición y nuestro proyecto. Kivnon se incorpora como el corazón y centro de este proyecto gracias a su tecnología, al equipo y a la experiencia que ya tenemos.

Entonces, Green Robotics se crea como una plataforma industrial que se va a componer de distintos tejidos. Por un lado, la robótica móvil. Por el otro, inteligencia y software y otro tipo de tecnologías. Lo estamos haciendo de varias formas: aliándonos, creando esas alianzas estratégicas con partners tecnológicos, porque al final vemos la necesidad de aliarse a los mejores para poder crecer en un mercado tan complejo en el que estamos.

Un hombre trabajando en Kivnon SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Además, también estamos viendo la posibilidad de estudiar otras empresas, ese crecimiento que podamos incorporar a nuestro porfolio y así poder ofrecer esas soluciones completas de automatización a nuestros clientes, que no sea solo robótica móvil, sino también otro tipo de tecnologías que estén muy integradas, que sean fáciles de operar y de adoptar.

Una cosa que me hace mucha ilusión es que hemos creado Kivnon Financial Services para poder ofrecer nuestros productos en un servicio de renting. Así estamos acercando esta tecnología puntera de primer nivel a empresas medianas y pequeñas que ahora mismo no están pudiendo acceder a esta tecnología por las grandes necesidades de inversión. Con eso esperamos de verdad poder ayudar a nuestro tejido productivo en España.

¿Cómo evolucionará la expansión internacional de la firma?

Digamos que ya tenemos una base muy sólida. Tenemos clientes activos tanto en Europa, en Oriente Medio como en América.

Evidentemente, no podemos negar esas macrotendencias. Leía el otro día un informe que explicaba que en Estados Unidos hay más de medio millón de puestos en manufactura sin cubrir. Está habiendo mucha demanda de manufactura en ese país y, debido a la falta de mano de obra, se va a necesitar mucha más automatización.

Hemos instaurado nuestra base en Puebla, en México, y desde ahí podemos dar servicio directo a nuestros clientes de Estados Unidos y de México y, además, nos va a permitir crecer de forma orgánica y de forma sostenida en el resto del continente americano.

También tenemos nuestra base en España. Pero, además, a través de alianzas, de partnerships con otras empresas de nivel europeo, vamos a poder también dar ese crecimiento en todo el continente.

A través de estas alianzas podemos mantener esa cercanía tan importante con el cliente. Algo que no cambia es nuestro deseo de estar cerca del cliente y nuestro compromiso con la calidad de nuestros productos.

Explíquenos la visión de Green Robotics y cómo percibe la marca en una década.

La verdad es que me hace ilusión esta pregunta. Como acabo de llegar, cuando uno se mete en la operativa, en el día a día, este tipo de preguntas te ayudan a mirar hacia el futuro, hacia donde queremos vernos y cómo queremos que se perciba Green Robotics en 10 años.

Queremos que se nos reconozca como una empresa que provee soluciones de automatización e industriales y no solo de robótica móvil, sino de soluciones completas e inteligentes, que aportan valor a nuestros clientes y que tienen una factibilidad de adopción, son interoperables, mantienen esa calidad.

Fábrica de Kivnon en Mataró SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Además, también queremos que se nos reconozca por haber democratizado el acceso a la automatización y a la robótica de empresas pequeñas y medianas que ahora mismo no están pudiendo acceder a este tipo de soluciones por las necesidades de inversión inicial.

También queremos que se nos reconozca por nuestros productos, la calidad de estos y la cercanía al cliente, que vamos a conseguir gracias a esa estructura de partners que estamos creando alrededor del mundo.

Por último, me gustaría que viéramos a Green Robotics como una empresa industrial con ADN europeo, con esa capacidad de automatización completa y de proveer soluciones integradas e inteligentes. Lo que queremos es dar esa productividad a nuestros clientes para que ellos crezcan: si nosotros crecemos les estamos ayudando a ellos también a crecer y a ser competitivos en el mercado.