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Son las catastróficas chapuzas que han tumbado la mayor inversión de Kazajistán en Barcelona. Una planificación torpe, médicos low cost y una farola han derribado el flamante Hospital de Medicina Regenerativa (HMR) en Les Tres Torres, el barrio más caro de la Ciudad Condal.

Lo detallan diversas fuentes conocedoras a este medio siete años después de que el Ayuntamiento de Barcelona, comandado por Ada Colau (BComú), avalara la construcción del centro sanitario privado, como avanzó este medio.

Lo que se proyectó como una clínica puntera para pacientes vip, ha terminado en un cascarón vacío con la maquinaria empaquetada. Y con el cartel de Se Vende colgado.

Chapuza tras chapuza

Por partes, el Hospital, que auspició el magnate del gas kazajo Jambulat Sarsenov, no ha contestado a este medio. El silencio lo guarda Anna Antonova, abogada de Tarragona que representa los intereses de los dos accionistas principales.

Hospital de Kazajistán en Les Tres Torres SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Son el propio Sarsenov y Nurzhan Otarbayev, un alto directivo del sector sanitario de, también, Kazajistán.

Otras fuentes sí han dado detalles, precisando que la magna inversión, que superó los 20 millones de euros y que contó con la participación del prestigioso bufete de arquitectura PMMT, "ha naufragado por una cadena de chapuzas".

"Falta de visión"

El primer error fue la falta de visión, insisten estas voces. "El HMR no sabe a qué dedicarse. Quiere hacer estética, pero hay competidores mejores, como Creu Blanca. Quiere hacer oftalmología, pero Barraquer, IMO o el ICR tienen más calidad. Si busca hacer medicina general, topará con Teknon", detallan.

Falló, pues, el concepto. "No puedes querer hacer de todo en una capital de turismo sanitario como Barcelona. Hay otros operadores muy especializados que son mucho más excelentes".

Alguien yerró en la visión. No estudió el mercado local, y soslayó que Barcelona está llena de pequeños hospitales y clínicas de referencia mundial.

El 'low cost' de Clínica EGOS

Tras ese traspié primigenio, el equipo del HMR trató de llenar de contenido el edificio. El proyecto lo pilotaban Antonova y el oncólogo Miguel Hernández.-Bronchud.

Hospital de Kazajistán en Les Tres Torres SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

"Había un problema: EGOS es un grupo de medicina estética low cost. Degradó el proyecto inicial, que estaba pensado para enfermos premium", alertan otras fuentes.

Carencias en la operativa

El fichaje de EGOS tuvo como objetivo llenar de contenido el edificio. "Elvira, a quien eligieron porque su pareja es kazaja, fichó a los suyos: administrativos, médicos o márketing. Incluso a su pareja. Pero no consiguió perfilar la operativa".

Un ejemplo. "El HMR quería hacer cirugías con sus quirófanos punteros, pero no quería pagar a médicos por la noche para vigilar las hospitalizaciones en las 14 habitaciones-suite. Era un suicidio y, probablemente, ilegal".

Una farola frustra la licencia

Consideraciones aparte, el hospital no logró la licencia municipal. Consultado por Crónica Global, el ayuntamiento ha admitido que en el número 51 de la calle Escoles Pies, dirección del centro sanitario, "no hay actividad económica".

Hospital de Kazajistán en Les Tres Torres SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Ese problema continúa a día de hoy. La farola bloquea la entrada a Urgencias, por lo que el magno hospital es inoperativo. Y no conseguirá licencia si no subsana ese problema.

En venta, pero "nadie lo quiere"

Con estas discretas credenciales sobre la mesa, los impulsores de la inversión kazaja tomaron una decisión. "Están palmando dinero cada mes. Porque trabaja mucha gente, pero apenas hay pacientes". Quizá por ello, pusieron a la venta el hospital.

"El problema es que nadie lo quiere. Los grandes grupos sanitarios lo rechazan por todas las pifias que tiene".

Uno de los que está intermediando la venta --por cerca de 20 millones-- es el cónsul de Kazajistán en Barcelona, Amir Sultangozhin. Sin éxito hasta ahora: no hay comprador. Nadie quiere la gran inversión kazaja en Barcelona.

Siete años vacío

Preguntado por el proyecto, el CatSalut no ha contestado sobre si el centro dispone de licencia administrativa. Otras voces alertan de las "deficiencias" en la obra, y lamentan que "un hospital privado, en el mejor barrio de Barcelona, lleve siete años vacío".

En efecto, la agencia Barcelona Medical Destination (BMD), que aglutina los actores del turismo sanitario en la capital catalana, ni lo cita en su guía oficial.

Quizá debido a ese pinchazo, el hospital ha fulminado a Antonova como administradora única hace unos meses. El único gestor registral es ahora Otarbayev, a la sazón presidente de la Cámara de Comercio sanitaria de Kazajistán desde 2024.