Imagen de la sede de Mediapro en la avenida Diagonal de Barcelona
Mediapro se desprende de la poderosa jefa de prensa de Tatxo Benet y Roures
Carme Anglada, vinculada al gigante audiovisual catalán desde hace dos décadas, deja la compañía en pleno proceso de reestructuración
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El gigante audiovisual Mediapro pierde a su histórica directora de comunicación Carme Anglada en pleno proceso de renovación de la compañía.
Anglada llegó a Mediapro en 2009, procedente de la conselleria de Economía de la Generalitat, que entonces comandaba el socialista Antoni Castells. Antes, formó parte del equipo de comunicación de Caixa Catalunya durante más de una década y trabajó para diversos medios económicos.
La veterana comunicadora se jubila y abandona la empresa poco después de que lo hicieran sus grandes valedores, los fundadores Tatxo Benet y Jaume Roures.
Según ha podido saber este medio, Anglada ha sido revocada de la treintena de compañías en las que, hasta ahora, era apoderada. Todas ellas estaban vinculadas a Mediapro.
Cambio de cromos
La reordenación del gigante audiovisual que está llevando a cabo el grupo inversor propietario SouthWind Media busca una profunda reestructuración y profesionalización del grupo. El cambio ha acelerado la salida de Anglada, quien pertenecía a la vieja guardia de los anteriores gestores.
Los dueños de Mediapro han perdido la confianza en el equipo gestor tras la pérdida de contratos clave en derechos deportivos y el aumento incesante de la deuda.
Sede de Mediapro en la avenida Diagonal de Barcelona
Para ello, han contratado como nuevo presidente a Sergio Oslé, expresidente de Movistar+ y exCEO de Telefónica España. Carlos Núñez, exCEO del grupo Prisa, será el consejero delegado a partir de marzo.
En venta
Mientras, SouthWind Media busca un comprador para Mediapro. Lo hace a través del banco GBS Finance, propiedad de Juan Antonio Samaranch, hijo del histórico expresidente del Comité Olímpico Internacional, según informó este digital.
Ha habido contactos con el grupo español Secuoya, productor y distribuidor de contenidos audiovisuales, según El Confidencial, si bien el grupo chino ha descartado la oferta por considerarla demasiado baja.
La sede de Mediapro en la avenida Diagonal de Barcelona
La oferta, de unos 700 millones de euros --incluida la deuda y el pago de ciertas variables--, no compensa el desembolso que se ha hecho hasta la fecha, que se cifra en unos 1.500 millones.
El reloj corre en contra
El tiempo corre en contra. La última rebaja del rating aplicado por Fitch ha calificado a la compañía como bono basura, con un pasivo de 600 millones de euros y una elevada probabilidad de incumplimiento de las obligaciones financieras con sus acreedores.
Los últimos contratos perdidos auguran una nueva rebaja en el ebitda y en los márgenes del grupo en 2026, lo que podría provocar la necesidad de una nueva inyección económica del fondo SouthWind.