Air Europa comenzará a operar siete frecuencias semanales entre Barcelona y Estambul y otras tantas entre Madrid y la ciudad turca, tal y como ha resuelto este lunes la Dirección General de Aviación Civil ante el requerimiento de la compañía.
La novedad, cuestionada desde el punto de vista estratégico para El Prat, llega apenas dos meses después de que la turca Turkish Airlines se hiciera con el 26% de la compañía de los Hidalgo a cambio de unos 300 millones de euros.
El aeropuerto, a debate
El futuro del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat es un asunto que se debate desde hace años, pues los proyectos de agrandar la infraestructura chocan con la oposición a recibir a más personas y al impacto medioambiental.
Sin embargo, en junio del año pasado, el presidente catalán, Salvador Illa, anunció una pequeña modificación de la pista, un alargamiento de 500 metros, pero suficiente para aumentar las operaciones y, sobre todo, incrementar los vuelos intercontinentales con Asia.
"Más difícil"
No obstante, la irrupción de Air Europa en el tráfico aéreo Barcelona-Turquía puede poner "más difícil" este objetivo, en palabras del experto aeroportuario Òscar Oliver.
El ex director comercial de Aeroports de Catalunya teme que estas siete frecuencias aportarán un buen número de visitantes a Turquía y nutrirán su gran coloso aeroportuario de Estambul para sus conexiones con Asia, en detrimento de las futuras rutas intercontinentales de El Prat hacia China, Japón, India y el Sudeste Asiático.
Más ingresos
Oliver matiza, no obstante, que El Prat no tiene ni voz ni voto en esta decisión, pues es la Dirección General de Aviación Civil la que aprueba o rechaza estos movimientos.
Asimismo, cualquier aumento de vuelos supone también un incremento para la infraestructura, a través de las tasas correspondientes.
