El patronato de la Fundación Máshumano ha debatido en su nuevo encuentro anual su visión estratégica sobre qué perspectivas económicas, sociales y tecnológicas marcarán las agendas empresariales en 2024.

La entidad ha reunido a los expertos que integran su patronato para tratar de analizar y prever el actual contexto económico, social y tecnológico en el que deberán moverse las empresas en los próximos meses.

En la jornada han participado Íñigo Sagardoy, presidente de la Fundación máshumano y de Sagardoy Abogados; Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research; Laura González-Molero, presidenta de APD y consejera de varias compañías cotizadas; Ana Argelich, presidenta y directora general MSD en España; y Plácido Fajardo, socio director de Leaderland y alto directivo en recursos humanos y liderazgo.

Economía y mundo empresarial

Con relación a la economía española y el mundo empresarial, Rafael Doménech ha compartido las últimas previsiones macroeconómicas de BBVA Research, destacando entre ellas el aumento de la inmigración, que compensa el estancamiento de la población española. Un factor que podría ser determinante ante la actual problemática para cubrir vacantes en determinados puestos, del mismo modo que lo sería aprovechar el potencial del talento senior.

Para mejorar las tasas de desempleo joven, femenino y de mayores de 50 años, Doménech ha apuntado que “hay una gran falta de capital humano con la capacitación necesaria en algunos sectores, unido a un problema de relevo generacional”. Y por ello ve "necesario avanzar en la flexibilización del mercado laboral y activar políticas activas que impulsen el mercado de trabajo, con el fin de detectar cuáles son las necesidades de nuestro tejido productivo e identificar las deficiencias de las personas que están dispuestas a trabajar. Esto implica activar planes de formación, de reskilling y upskilling”.

Desafíos

Por su parte, Laura González Molero ha augurado un año marcado por la volatilidad, los riesgos geopolíticos, los desafíos tecnológicos, como la ciberseguridad y la inteligencia artificial y los aspectos climáticos.

En este sentido, ha recordado la necesidad de que los mapas de riesgos se incluyan en las agendas de todas las organizaciones, independientemente de su tamaño o sector. Asimismo, ha comentado que las empresas se verán impactadas por la escasez de talento cualificado, la fuga de talento joven y mayores exigencias regulatorias medioambientales.

Puntos fuertes

Ante este escenario complejo, González-Molero ha lanzado un mensaje optimista, pues “lo importante es tener un diagnóstico correcto y apalancarnos en las fortalezas de nuestra industria, como el ingenio, la creatividad o la resiliencia, para poder sortear los obstáculos”. Además, ha enfatizado la importancia cada vez mayor de los aspectos ESG y en que cualquier organización pueda apoyarse en un buen gobierno corporativo porque “se trata del mejor instrumento para tomar las decisiones adecuadas de manera ágil uniendo viabilidad y sostenibilidad”.

En este sentido, ha destacado el papel de los aspectos sociales, sobre todo los relacionados con la atracción y fidelización de talento, apuntando que “es necesario analizar cómo podemos aportar valor en las comunidades donde estamos presentes y en la sociedad, a través del cumplimiento de toda la normativa salarial o de igualdad, algo que cada vez está más regulado y presente en la agenda de los consejos de administración”.

Gestión de personas

El ritmo acelerado en el que vivimos también impacta en el ámbito de los recursos humanos y el talento. Así lo ha expresado Íñigo Sagardoy, quien a partir de diferentes estudios y foros ha identificado cuáles serán las prioridades en 2024 para las áreas de gestión de personas.

“Aparte de los temas tradicionales", dijo, "como la política de remuneración salarial o la jornada, preocupan aspectos relacionados con la capacidad del liderazgo para navegar en un mundo de gestión de riesgos; cómo avanzar en nuevas forma de trabajo y en modelos híbridos conectando a los equipos con la cultura y propósito empresarial; cuáles son las herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial idóneas para optimizar la función de RRHH; cómo afecta la transformación continua al compromiso de los empleados; de qué forma implantar con éxito programas de desarrollo profesional; y cómo hacer frente a los poli riesgos y a los desafíos de la inteligencia artificial, que según distintos informes, parece que en el ámbito de los RRHH será una herramienta más de ayuda a la productividad que de sustitución”.

Tendencias

Sagardoy también ha destacado cinco tendencias que afectarán al ámbito laboral, como una mayor regulación, la importancia de la jurisprudencia derivada de los litigios que surgirán al interpretar una normativa muy novedosa, la protección de los derechos fundamentales de los empleados y de la negociación colectiva, y el papel de la empresa como cooperador de las políticas públicas.

Ana Argelich ha destacado el papel protagonista de la ciencia, sobre todo a raíz de la pandemia, poniendo en valor los grandes avances en investigación y las oportunidades de empleo que ofrece. Sin embargo, a pesar de que España es uno de los principales hubs en inversión e investigación clínica, Argelich ha apuntado que el sector se enfrenta a la rigidez del mercado laboral para acceder o fidelizar al talento que necesitan.

Atracción y fuga de talento

“Nos cuesta encontrar profesionales con talento y desarrollo y, además, muchos se acaban marchando. Es necesario desplegar medidas para atraer y fidelizar a ese talento”. La experta también ha destacado cómo la tecnología está ayudando a la industria a ser más eficiente y ecológica y de qué forma la inteligencia artificial y el manejo de datos de forma controlada puede ayudar al avance de la investigación. Como cierre de su intervención, ha aludido a aspectos sociales, donde “cada vez se percibe un mayor esfuerzo por parte de las empresas en temas de inclusión, equidad y diversidad y en promover el desarrollo y formación de las personas”, explicó.

Inteligencia artificial

Por último, Plácido Fajardo ha hablado de las oportunidades y riesgos de la inteligencia artificial, aludiendo a grandes momentos de crecimiento tecnológico como los de los años 90 y 2000, cuando provocaron una aceleración en el empleo de determinados perfiles, pero también vinieron acompañados de importantes reducciones de plantilla.

“Los avances tecnológicos", señaló, "siempre han impactado en la sociedad, en el empleo y en el mundo del trabajo. Han tenido siempre una cara A y una cara B y eso ocurre todavía más ahora”. Así, sobre el avance de las inteligencias artificiales, el experto en talento y liderazgo ha destacado sus ventajas, al tiempo que ha confesado sentir cierta sensación de acoso ante la asunción por parte de esta tecnología de cada vez más capacidades tradicionalmente humanas, ante lo cual ha recomendado “centrarnos precisamente en esos atributos que son los que nos permiten conectar con otros seres humanos de forma que ninguna máquina puede hacer: liderar, inspirar, emocionar o tomar decisiones basadas en la ética y la conciencia”.