Con la pandemia y el consiguiente confinamiento, la sociedad ha vuelto a replantearse nuevos
escenarios. O no tan nuevos.
Últimamente, se ha revitalizado la idea de regresar a los orígenes como mejor modo de supervivencia.
Volver a las raíces, al entorno natural,
a las viejas costumbres. Este replanteamiento vital ha obrado un efecto contagio que genera la
necesidad de recuperar el valor innato de las cosas
y la forma en la que éstas se hacían no hace tanto tiempo.
El valor la cultura de lo artesanal se tiene más en cuenta que nunca y trabajar con las manos en
plena era digital es,
más que una tendencia, un verdadero lujo. Existe un nuevo entusiasmo por preservar la esencia de
unos oficios que han pasado de
generación en generación hasta llegar a ser la expresión del carácter popular. Se trata, en
definitiva, de recuperar una forma de
vida y de mantener vivas ciertas profesiones que viven de la materia prima.
El entorno natural, una bolsa de trabajo
Lo artesanal es hoy en día un sector pujante que vuelve a generar empleo y riqueza a partir de la
expresión artística
y la sostenibilidad. Estas artes, que parecían condenadas a la desaparición, están recuperando
terreno en pleno ciclo tecnológico.
Aquellos que trabajan con las manos, fuera cual fuera su oficio, han sido siempre los primeros en
demostrar que la artesanía,
como concepto embrionario, forma tándem con conceptos tan contrapuestos como la ecología y la
innovación.
Ya puede tratarse de marroquinería, de alfarería, de cerámica, de bordados o de orfebrería y da
igual los materiales que utilicen --madera,
metal, cuero, téxtil o vidrio--, todos llevan siglos compaginando originalidad, competitividad y
respeto por el medio ambiente.

Selección de tintes naturales utilizados por los maestros artesanos
Un sector tradicional que evoluciona
En los últimos tiempos, el interés por los productos elaborados como antaño es más alto que nunca.
Se ha despertado la conciencia social sobre el valor del trabajo bien hecho y, a su vez, para dar a
conocer la labor de
quienes perpetúan un conocimiento milenario. En España se produce artesanía de calidad que responde
cada vez más a
las demandas de una sociedad que rehúye la estandarización y que empieza a buscar productos
innovadores y exclusivos.
La artesanía en España es un sector productivo formado por más de 38.000 empresas y da empleo a más
de 125.000 personas.
La causa principal de esta reactivación hay que buscarla en que se ha convertido en una de las
nuevas tendencias en las que se
enfocan sectores como la decoración, la alta costura o el arte vintage, que ha encontrado en las
redes sociales su mejor escaparate.
El mercado online es, a día de hoy, una de las principales salidas para un gremio clásico que
apuesta por lo tradicional pero que está en permanente renovación.

Trabajo artesano de confección de bolsos
La calidad, ante todo
El pujante interés por lo artesanal se ha convertido también en una seña de identidad que permite a
las firmas
comerciales dar valor añadido a sus productos y diferenciarse de sus competidores.
La mayoría han entendido que conservar el patrimonio puede ser un camino más recto hacia el
consumidor que,
en plena era de la globalización, comienza a percibir que aquello que se hace a mano atesora tanta o
más calidad que las
piezas confeccionadas en una cadena de producción. Lo importante es el producto final pero también
cómo se llega hasta él.
La calidad, ante todo
El pujante interés por lo artesanal se ha convertido también en una seña de identidad que permite a
las firmas
comerciales dar valor añadido a sus productos y diferenciarse de sus competidores.
La mayoría han entendido que conservar el patrimonio puede ser un camino más recto hacia el
consumidor que,
en plena era de la globalización, comienza a percibir que aquello que se hace a mano atesora tanta o
más calidad que las
piezas confeccionadas en una cadena de producción. Lo importante es el producto final pero también
cómo se llega hasta él.

Trabajo artesano de confección de bolsos
Oficios irreductibles
Las técnicas artesanales se niegan a desaparecer. Son oficios irreductibles gracias al
comercio sostenible y responsable, el de proximidad y más comprometido en el entorno donde ha
nacido y donde continúa en su ciclo vital. Han resistido el paso del tiempo y la pérdida
gradual de mano de obra. Las nuevas tecnologías, como la digitalización o la robótica, pudieron
darles la
estocada definitiva pero algunas profesiones consiguen mantenerse en pie porque han sabido adaptarse
a los nuevos tiempos.
La manufactura tradicional, ya sea del cuero, de la madera, de la cerámica o del metal, ha sabido
subirse al caballo de las nuevas
tecnologías y ha apostado por renovar una profesión milenaria. Tanto da si trabajan con fibras
textiles, como el mimbre, el esparto,
con seda, algodón o lana, con fieltro o cuero.
La perfumería, la esencia del aroma
Es el caso de los perfumistas, que sin renunciar a las técnicas de antiguos alquimistas han ideado
nuevas líneas de formulación y
creación de aromas de alta calidad. La perfumería del siglo XXI se concentra en la personalización
de las esencias, marca distancia con
la globalización y crea fragancias únicas que se adaptan a los gustos, a los recuerdos y a las
sensaciones del consumidor de hoy.
La creación de perfumes naturales es un arte que algunos artesanos le han dado un nuevo concepto. El
mejor exponente se encuentra en Cataluña.
Se trata de Jimmy Boyd, que desde hace cuatro décadas cultiva en su nave de Palautordera una forma
única de entender el diseño de perfumes con
un punto de partida con cada vez más adeptos: un escrupuloso compromiso medioambiental. Boyd,
antiguo director de producción de perfumes Rochas en Barcelona,
es un exponente de la perfumería emocional que elabora para marcas de prestigio.

Boceto a mano alzada de un perfume

Boceto a mano alzada de jarrón metálico
La orfebrería, la historia en pequeñas piezas
La orfebrería es otra de esas artes que traspasa las fronteras del tiempo y todavía hoy es una de
esas técnicas que encuentran su propio
espacio entre el mar de las cadenas productivas de última generación.
Esta disciplina es el arte de labrar objetos, adornos o accesorios a partir de metales preciosos,
como oro y plata, metales o aleaciones
para fabricar piezas en las que poder encontrar el reflejo de una época, de un estilo o de una forma
de vida. La huella de la historia, en definitiva.
La orfebrería, la historia en pequeñas piezas
La orfebrería es otra de esas artes que traspasa las fronteras del tiempo y todavía hoy es una de
esas técnicas que encuentran su propio
espacio entre el mar de las cadenas productivas de última generación.
Esta disciplina es el arte de labrar objetos, adornos o accesorios a partir de metales preciosos,
como oro y plata, metales o aleaciones
para fabricar piezas en las que poder encontrar el reflejo de una época, de un estilo o de una forma
de vida. La huella de la historia, en definitiva.

Boceto a mano alzada de jarrón metálico
La cosmética, una ciencia más
La cosmética del siglo XXI se ha convertido en un arte que defiende la sostenibilidad del mismo modo
que en sus orígenes.
Es, posiblemente, uno de los sectores que más ha avanzado en los últimos 100 años. Lejos quedan los
cosméticos que se obtenían a partir
de diferentes plantas, ungüentos y productos a base de miel, arcilla o aceites.
La actividad moderna ha descubierto nuevos ingredientes y activos y se basa en fórmulas científicas
que actúan sobre necesidades específicas.
Tan artesanal y natural como en sus inicios, la elaboración emplea materiales 100% naturales que
sólo aporten beneficios a la piel. La mayor
parte de los elementos que se emplean en la actualidad son biodegradables y compostables para que no
dejen huella medioambiental.
La cerámica, un arte útil y decorativo
La cerámica es uno de aquellos oficios tradicionales que han conseguido superar el castigo del
tiempo.
Seguramente porque se trata de un arte atemporal que se adapta a cualquier estilo.
Aunque en sus orígenes los ceramistas trabajaban la arcilla cocida para crear recipientes para
guardar alimentos, agua, vino o herramientas,
el arte de fabricar objetos ofrece ahora piezas hechas con propósitos decorativos, como azulejos,
jarrones, maceteros, cántaros, escudos heráldicos o
figuras, entre otros.

Boceto a mano alzada de un jarrón

Boceto a mano alzada de un anillo antes de su elaboración
TOUS School, la preservación de un oficio milenario
La joyería es un sector en el que el oficio es y ha sido clave. Actualmente, existen proyectos e
iniciativas en este ámbito que destacan
por su compromiso con la preservación del oficio joyero, como es la TOUS School.
Creada en 2018, la TOUS School es un proyecto socioeducativo impulsado por la compañía que
tiene como objetivo promover la conservación de un oficio milenario. Así, de la mano de mentores con
una larga
trayectoria en la compañía, los jóvenes aprendices tienen la oportunidad de conocer el arte de la
restauración, un elemento clave en la historia de
la firma joyera, que siempre ha trabajado con la visión de crear piezas perdurables que pueden
reusarse, reciclarse y revivirse, pasando de
generación en generación.
Con este proyecto, TOUS también busca ir más allá del marco formativo para ofrecer proyección
laboral real a sus participantes y compartir su legado
con las nuevas generaciones de joyeros y artesanos, dándoles la oportunidad de explorar un ámbito
profesional muy relevante en joyería, la restauración.
Así, TOUS School es una clara apuesta de TOUS por la preservación del oficio joyero y la artesanía.
TOUS School, la preservación de un oficio milenario
La joyería es un sector en el que el oficio es y ha sido clave. Actualmente, existen proyectos e
iniciativas en este ámbito que destacan
por su compromiso con la preservación del oficio joyero, como es la TOUS School.
Creada en 2018, la TOUS School es un proyecto socioeducativo impulsado por la compañía que
tiene como objetivo promover la conservación de un oficio milenario. Así, de la mano de mentores con
una larga
trayectoria en la compañía, los jóvenes aprendices tienen la oportunidad de conocer el arte de la
restauración, un elemento clave en la historia de
la firma joyera, que siempre ha trabajado con la visión de crear piezas perdurables que pueden
reusarse, reciclarse y revivirse, pasando de
generación en generación.
Con este proyecto, TOUS también busca ir más allá del marco formativo para ofrecer proyección
laboral real a sus participantes y compartir su legado
con las nuevas generaciones de joyeros y artesanos, dándoles la oportunidad de explorar un ámbito
profesional muy relevante en joyería, la restauración.
Así, TOUS School es una clara apuesta de TOUS por la preservación del oficio joyero y la artesanía.

Boceto a mano alzada de un anillo antes de su elaboración
La marroquinería aprende nuevos usos
La marroquinería es un arte milenario basado en la manipulación y trabajo con el cuero con el
objetivo de fabricar productos funcionales o decorativos.
Desde que el hombre utilizaba el cuero y las pieles de los propios animales que cazaba para
resguardarse del frío y la lluvia, este oficio ha ido
progresando hasta convertirse en un seguro de calidad perdurable de carteras, bolsos, sandalias,
cinturones, ropa o calzado.
Con esta técnica, se puede confeccionar multitud de artículos como billeteras, portadocumentos,
monederos… El bolso ha recorrido un largo camino
desde que simplemente se utilizaba para llevar monedas. Su aspecto y sus nuevos usos han cambiado
muchas veces a lo largo de los años. Sin embargo,
lo que más se valora hoy en día de un bolso es el diseño, que es lo que lo convierte en algo
especial.
Posiblemente, hay pocos sectores tan artesanales como el del calzado. Los nuevos artesanos se mueven
entre el afán innovador y la sostenibilidad,
una producción de proximidad que aúne diseño y comodidad. El mejor ejemplo es la alpargata, aquella
de origen plebeyo ha dado paso a una industria
que viste los pies de los principales totems de la moda.

Boceto de un prototipo de un bolso de piel

Boceto esquemático de unos zapatos
El calzado, el oficio inalterable
Su propósito es crear un producto estéticamente atractivo y para ello el artesano de hoy ha optado
por sumarse a los últimos avances
tecnológicos para garantizar la pisada más cómoda y saludable, a base de materiales naturales, de
primera calidad y respetuosos con el medioambiente.
Los artesanos prolongan la esencia heredada de sus antecesores en el oficio pero sin dejar de lado
la innovación. El proceso de fabricación se mantiene
fiel a las enseñanzas ancestrales: cortan la piel sobre una plancha de zinc, rebajan los cantos,
acicalan las sandalias, zapatos o botas, adhieren
la suela de goma virgen y los decoran.
El calzado, el oficio inalterable
Su propósito es crear un producto estéticamente atractivo y para ello el artesano de hoy ha optado
por sumarse a los últimos avances
tecnológicos para garantizar la pisada más cómoda y saludable, a base de materiales naturales, de
primera calidad y respetuosos con el medioambiente.
Los artesanos prolongan la esencia heredada de sus antecesores en el oficio pero sin dejar de lado
la innovación. El proceso de fabricación se mantiene
fiel a las enseñanzas ancestrales: cortan la piel sobre una plancha de zinc, rebajan los cantos,
acicalan las sandalias, zapatos o botas, adhieren
la suela de goma virgen y los decoran.

Boceto esquemático de unos zapatos