La empresa catalana Ambulancias La Pau ha reforzado su operativa en el País Vasco, donde opera el transporte sanitario no urgente (TSNU) en Vizcaya. El grupo sanitario con sede en Badalona ha incorporado un turno de mediodía, una medida casi inédita en el sector del transporte de pacientes. 

En una nota, La Pau ha informado de que el nuevo turno entró en servicio el pasado 7 de noviembre. El objetivo de la medida es "evitar los retrasos" en el TSNU. La iniciativa ha conllevado la contratación de 32 personas más, lo que supone un incremento de casi el 10% con respecto a la cantidad de empleados que subrogó de la contratista anterior. En puridad, los fichajes se suman a otros 67 anteriores, lo que eleva el conteo total de empleados a 492, un 25% más de los fijados por los pliegos de contratación. 

Altas no autorizadas

El crecimiento del personal de La Pau busca reforzar la franja de 13:30 a 15:30 horas, cuando se produce un repunte de altas hospitalarias no programadas y no previstas. Hasta ahora, lo que ocurría es que se producía una "demanda variable" a la que la contratista "no podía adelantarse". 

A ello se le sumaba que esta franja horaria generaba fricciones porque coincide el fin de los turnos de mañana con los de tarde. El nuevo turno de mediodía servirá para abordar estos problemas y darles solución, ha precisado la compañía. 

Coordinación

En paralelo a ello, la cooperativa de Badalona (Barcelona) ha comunicado en las últimas reuniones con los gestores de la sanidad de Vizcaya que necesita "colaboración entre los hospitales y La Pau". El objetivo es coordinar las altas hospitalarias con el traslado de pacientes a los domicilios. 

Si ello ocurre, la transportista puede "planificar los servicios y repartirlos a lo largo de la mañana", cuando más ambulancias están disponibles. Así se evitaría la acumulación en las primeras dos horas de la tarde. 

Mejoras en el 'software'

La última medida desplegada por La Pau en el País Vasco, donde opera el transporte sanitario no urgente en dos de las provincias desde febrero de 2021, se centra en "adecuar el programa de gestión" para recortar los tiempos muertos entre servicio y servicio. 

Todo ello se configura como estrategia para evitar que los pacientes sufran demoras "a la hora de volver a sus domicilios" y, así, "poder ofrecer el mejor servicio a la ciudadanía".