El taxi ha avisado hoy de un auténtico alud de inmovilizaciones de vehículos de alquiler con conductor (VTC) a partir de este sábado, 1 de octubre. Élite Taxi, mayoritaria en los órganos de representación, ha avanzado que Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana de Barcelona comenzarán a poner el cepo a los automóviles que no cumplan el nuevo Decreto ley autonómico, y que liquida a cerca del 60% del sector. 

Lo ha indicado Élite en un comunicado hoy, en el que ha precisado que los dos cuerpos de seguridad están haciendo briefings a sus agentes para que comiencen a multar a los VTC que se salten el Decreto a partir del primer día de aplicación. Los primeros coches en la diana de los policías serán los que procedan de otra comunidad autónoma, ha precisado el sindicato. 

Los que compren vehículos, un periodo de gracia

Los efectivos policiales se cercioraran de que los VTC cumplan con los requisitos que fija la nueva pieza de normativa autonómica. La cuestión más polémica, y que expulsa a la mayoría del sector, es la obligatoriedad de que los automóviles que hagan esta función midan 4,90 metros o más, algo que incumple un gran número de ellos. 

Eso sí, los funcionarios tienen la orden de dar un periodo de gracia de hasta tres meses a los VTC que aporten una factura de la compra de un vehículo de esa longitud o superior. Si vencen los tres meses y el coche antiguo no se ha cambiado por uno nuevo, el primero no podrá circular. 

Favorable al taxi

Cabe recordar que el Decreto ley de regulación de los VTC en Cataluña se aprobó con los votos de la mayoría de Govern, pero también con los de PSC, En Comú Podem y la CUP en julio. El texto incluye diversas cláusulas que limitan de forma importante la operativa de estos vehículos. Los automóviles deberán medir 4,90 metros, pero también tener etiquetas ECO, llevar un tiempo operando en Cataluña y estar domiciliados en esta región, entre otros. 

Desde el taxi se celebra que se "regule" la actividad de estos automóviles, que utilizan plataformas como Uber y, sobre todo, Cabify y Bolt. Por contra, la industria de los VTC alerta de pérdidas de puestos de trabajo y afectación a la libre competencia, algo de lo que también advierte la Acco