Gas natural reciclado y electricidad son algunas de las apuestas de Naturgy para la movilidad urbana y el transporte. En su plan estratégico 2018-2022, la compañía ha incluido importantes objetivos para la reducción de gases de efecto invernadero, en línea con el acuerdo de París y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

En materia de movilidad sostenible, la compañía lleva años trabajado y desarrollando proyectos como el gas natural en el transporte, como alternativa de bajo CO2 y mejora de la calidad del aire.

Recorte de emisiones

Un reciente estudio publicado en junio por la Fundación Naturgy, titulado “Los gases renovables. Un vector energético emergente” concluye que si España es capaz de desplegar todo su potencial de producción de gases renovables podría llegar a reducir 35 millones de toneladas de CO2, es decir, más del 10% de las emisiones previstas para el año 2030, equivalente al CO2 que emite todo el parque de turismos en un año.

El informe, realizado por Xavier Flotats, doctor ingeniero industrial y profesor emérito de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña; y por el ingeniero de Caminos del mismo centro y experto ambiental, en gestión de residuos y desarrollo sostenible Álvaro Feliu, considera que España tiene un elevado potencial de producción de gases renovables.

La clave del biometano

No obstante, los autores señalan que “desarrollar el potencial de España pasa por dar un impulso definitivo a los gases renovables que permita alcanzar el nivel que ya tienen otros países europeos, especialmente en lo que respecta al biometano”.

Naturgy señala que en Europa hay instaladas más de 540 plantas de producción de biometano mientras que en España solo hay una. En concreto, el 66% de las planta se sitúan en sólo tres países: Alemania, Reino Unido y Suecia, mientras que otros estados como Francia, Italia, Países Bajos o Dinamarca ya cuentan con medidas que están impulsando su desarrollo.

Proyectos

El gas natural renovable es un combustible equivalente al gas natural convencional pero obtenido de recursos renovables como la biomasa o residuos orgánicos. Por tanto, es considerada una energía neutra en emisiones de CO2 que contribuye a la lucha contra el cambio climático y forma parte de la llamada economía circular.

La compañía ha seguido apostando por el despliegue a nivel nacional de una infraestructura de carga de gas natural vehicular para uso público. Como pionera  en el uso del gas natural licuado puso en marcha ya en 2012 el proyecto GARnet, que promueve la creación de una red de estaciones de suministro de Gas Natural Licuado que dan servicio de a vehículos de transporte de largo recorrido. Sólo el año pasado se pusieron en servicio 16 estaciones de gas natural vehicular en Europa.

Movilidad urbana

Otro de los proyectos más exitosos de Naturgy ha sido la puesta en mar ha junto a Enerylab y la colaboración de la Empresa Pública de Depuración de Bens (La Coruña) de una planta de producción de biometano a partir de los lodos orgánicos de la depuradora de aguas residuales urbana. En la misma instalación se ha puesto en funcionamiento una plana experimental de metanación biológica.

En la apuesta por la movilidad sostenible basada en la electricidad un ejemplo es el convenio que el pasado mes de junio firmó la compañía con el Ayuntamiento de Madrid para electrificar el transporte urbano como alternativa a la movilidad tradicional.