Grifols, el gigante farmacéutico español, ha comenzado el año por todo lo alto y su cotización ha superado el máximo histórico, superando ligeramente los 34 euros por acción y experimentando una variación anual de 10,5 euros. El cielo parece despejado para el líder europeo en producción de productos hemoderivados. La pregunta del millón es la siguiente: ¿continuará su tendencia alcista en los próximos meses o se producirá una corrección en el precio de sus acciones? A continuación, trataremos de dar respuesta a estas preguntas analizando brevemente la situación de la compañía.

Una de las locomotoras del Ibex 35

En los últimos años, Grifols ha sido una de las empresas que ha impulsado hacia arriba la cotización Ibex 35. Se trata, además, de una rara avis a nivel sectorial en el índice de referencia español, dominado por constructoras, eléctricas, bancos y telecos. Sus avances en las terapias contra el alzhéimer o sus iniciativas joint venture (conjuntas) con fondos soberanos de países como Arabia Saudí están creando una verdadera ola de euforia entre los inversores, que está detrás de la tendencia alcista que ha llegado a máximos históricos.

Los países emergentes contribuyen al crecimiento sostenido de Grifols

Grifols se especializa en un mercado que está experimentando un aumento constante de la demanda, a medida que la medicina moderna va implantándose en todo el mundo. Países que hasta hace apenas unos años carecían de infraestructuras hospitalarias modernas están desarrollando sofisticados sistemas de salud, como es el caso de la India. Los grandes países emergentes, dotados cada vez de más recursos, lo que supone un verdadero impulso para la compañía catalana. Desde hace años, Grifols experimenta un gran crecimiento en los ingresos procedentes de este tipo de países, casi equivalente a los que provienen de la eurozona.

¿Tendrá la crisis epidemiológica china impacto en la cotización de Grifols?

Ante la crisis de salud del coronavirus que está asolando China, algunas voces han indicado que este escenario podría ser perjudicial para Grifols. Pero lo cierto es que la empresa parece estar en una situación adecuada para encarar esta coyuntura sin sufrir pérdidas económicas. Por una parte, sus productos hemodinámicos son capaces de detectar el virus en los procesos de donación de plasma. Por otra parte, trabajan con proteínas plasmáticas, en cuya producción cualquier hipotética presencia del coronavirus quedaría destruida. Por consiguiente, se trata más de alarmismo que de ciencia lo que ha sucedido con Grifols en relación con la crisis del coronavirus.

Glóbulos rojos PIXABAY

En resumen, Grifols está siendo una de las empresas líderes en el crecimiento del selectivo español. Su cotización ha superado los máximos históricos y se abre un horizonte nuevo para el gigante farmacéutico. En principio, debería verse libre de cualquier impacto negativo de la crisis de salud china. La cuestión ahora es separar el trigo de la paja: cuánto del impulso bursátil de Grifols se debe al contagio del entusiasmo y cuánto a los avances tangibles de la compañía. Y ese es siempre, en definitiva, el trabajo de los buenos inversores.

--

Contenido especial