Lidl ha alcanzado el hito histórico de los 1.000 millones de euros en recursos propios. La cadena de supermercados ha cerrado el ejercicio de 2019 por encima de ese redondo listón y tocó los 1.002 millones.

Tal logro se explica porque la casa sigue la política de destinar todos los beneficios a reservas, para robustecer el balance. El año pasado, las ganancias subieron un 14%, hasta los 171 millones. Solo en el último lustro, los excedentes acumulados se elevan a 622 millones.

Expansión

La compañía abrió el curso pasado 22 tiendas y llegó a las 575 en nuestro país. En el presente ejercicio fiscal, que concluye a finales de febrero, ya lleva inauguradas otras 30, la misma cifra prevista para el siguiente año.

La extensa red comercial se abastece desde diez grandes plataformas logísticas, situadas en Alcalá de Henares (Madrid), Ribarroja de Turia (Comunitat Valenciana), Montcada i Reixac (Barcelona), Dos Hermanas (Sevilla) y Málaga, entre otras. La plantilla de Lidl en España se eleva a 11.200 personas.

LIDL EN CIFRAS (en millones de euros)
Año Ventas Beneficio Recursos propios
2019 4.008 171 1.002
2018 3.594 150 831
2017 3.335 121 680
2016 3.049 104 558
2015 2.708 74 454

Inversiones

La empresa contabilizó en 2019 un flujo de caja de casi 300 millones de euros. En el último trienio ha aplicado a inversiones 1.000 millones, entre aperturas de nuevos establecimientos y remodelación de los existentes.

Lidl está integrada en el grupo alemán del mismo nombre, radicado en la localidad de Neckarsulm. Este consorcio es uno de los líderes de Europa de la distribución. Gestiona una inmensa red de 12.100 almacenes repartidos en 30 países, con 430.000 empleados. Sus ventas anuales ascienden a 105.000 millones.

Sede catalana

Lidl tiene su sede española en Montcada i Reixac (Barcelona). Está presente en el mercado ibérico desde 1994, cuando inauguró su primer local en Lleida. En aquel momento, la empresa actuaba en el ramo del llamado “descuento duro”, tiendas que vendían productos a muy bajo precio. Sus establecimientos han evolucionado hasta transformarse en lo que Lidl llama “descuento inteligente”.

Esto supone un modelo de negocio que persigue la plena satisfacción de unos clientes cada vez mejor informados, con una relación calidad-precio muy atractiva. Este es el concepto que ahora se intenta promocionar en campañas de marketing cada vez más multitudinarias.