A la chita callando, CIE Automotive, el grupo vasco fabricante de componentes de automoción, prosigue remontando el vuelo tras los reveses bursátiles sufridos con su entrada en el Ibex 35.

Llegaba al selectivo, en junio de 2018, para sustituir a Abertis, con las acciones rozando los 35 euros y un valor de mercado de casi 4.500 millones de euros. Pero, desde entonces, el mal de altura, sin motivos aparentes, se apoderó de la cotización. Y seis meses después, a principios del pasado diciembre, acumulaba un retroceso del 43%. Caía por debajo de 20 euros, dejándose por el camino 2.000 millones de capitalización.

Sobrelleva la crisis de Renault, su principal cliente

Desde entonces, recuperación paulatina de lo perdido, a pesar de algún que otro inconveniente de calado, como que Renault, su principal cliente, atraviese por dificultades, con caída de beneficios del 37% en 2018, tras la pobre aportación de Nissan, del que posee el 43%, en pleno escándalo del brasileño Carlos Ghosn —el presidente de la alianza Renault-Nissan, detenido el pasado noviembre en Japón por fraude fiscal, acusado de no declarar parte de sus ingresos para cubrir pérdidas personales—.

Un contratiempo unido al cambio drástico de modelo al que se enfrenta el sector de la automoción a nivel mundial, con rebaja de previsiones de las grandes compañías por los nuevos motores, la llegada de los vehículos autónomos y eléctricos o la cada vez más estricta regulación medioambiental, que CIE está sabiendo capear. También en el parqué. Este martes cerraba en 24 euros, llevando su valor de mercado a 3.100 millones.

Matiz diferencial entre ensamblador y fabricante de piezas

“Se ha castigado a CIE en los mercados como si fuera un ensamblador sin tener en cuenta lo que realmente es, un fabricante de piezas”, comenta un analista que confía en el grupo presidido por Antón Pradera y dirigido por Jesús María Herrera como primer ejecutivo.

Se trata de un matiz diferencial que sustenta los números del grupo vasco, que ganaba casi 400 millones en 2018, un 84% más, por los 154 millones de la venta de la filial Global Dominion Access.

Negocio diversificado entre mercados maduros y emergentes

Sin este extraordinario, el beneficio se hubiera quedado en 243 millones. Un aumento del 20% gracias a los 3.030 millones facturados, diversificados en un 53% en los mercados consolidados de Europa y Norteamérica, y el 47% restante entre la Europa extracomunitaria, Brasil, China e India, donde los costes inferiores permiten lograr márgenes más altos.

El hindú es un mercado en el que CIE, a través de su participación mayoritaria en la local Mahindra, se ha consolidado como uno de los principales fabricantes de piezas de automoción. Ya aporta casi 400 millones al volumen de negocios del grupo, casi el 13% sobre el total. Cifra que seguirá aumentando en el futuro.

El aluminio en las nuevas piezas

En ese incremento de la facturación de CIE en India contribuirá, ya en 2019, la compra, por 110 millones de euros, de la empresa local Auragabad Electricals Ltd (AEL). Adquirida por su importante presencia en la fabricación de componentes y subconjuntos para vehículos de dos y cuatro ruedas y, sobre todo, por su aportación en tecnologías de inyección de aluminio de alta presión e inyección por gravedad.

La nueva empresa india fabrica una gran variedad de piezas de carrocería, freno y motor a través de procesos de inyección por alta presión y de inyección por gravedad. Y cuenta con capacidad de mecanizado, tratamiento térmico, lacado, ensamble y pruebas de fugas, así como con una moderna matricería.

Ventas de CIE en India, hacia los 500 millones

AEL factura cerca de 110 millones de euros, con un margen de Ebitda sobre ventas del 12%, con lo que, más allá de las mejoras que pudieran derivarse en la gestión durante los próximos meses, supondría elevar el volumen de negocio de CIE en India por encima de los 500 millones de euros.

Tras la reciente presentación de resultados del pasado ejercicio, el fabricante vasco ha reafirmado sus objetivos estratégicos para 2020, llegando a los 300 millones de euros de beneficios, gracias a unas ventas tres veces superiores al mercado y a un Ebitda y un beneficio operativo creciendo al 18% y 14%, respectivamente.