Dos años después de que Housfy se constituyese como empresa, la start up que ha tomado posiciones en el mercado de la intermediación inmobiliaria del país se hace mayor. El grupo impulsado por Albert Bosch y Carlos Blanco (Nuclio Venture Builder) iniciará el año con una reestructuración de la compañía que ha implicado poner en marcha un consejo de administración. Da de esta forma un paso adelante para consolidarse como cualquier otra empresa al uso.

El consejero delegado y cofundador del grupo, Bosch, indica a Crónica Global que la “profesionalización se da a todos los niveles”. Se ha empezado a fichar profesionales más allá del panorama emprendedor que aportan una visión más de negocio tradicional en el grupo. Un hecho diferencial por el riesgo que se está dispuesto a tomar en el día a día. Con todo, el cambio más destacado es la creación del órgano ejecutivo presidido por el responsable ejecutivo.

Consejo de cuatro personas

Blanco dispone de una silla al haber impulsado desde un primer momento la compañía, además de Antonio Giménez de Córdoba, el representante del último fondo que ha entrado en Housfy, y Javier Rubio, de XR Assets and Investment. Este último es el portavoz de los minoritarios y se considera que “puede aportar muchos conocimientos”. Cabe tener en cuenta que fue el máximo ejecutivo de Nauta Capital en Europa y Latinoamérica y conoce perfectamente el sector. 

La cúpula de la firma inmobiliaria está conformada por cuatro personas, algo poco al uso. Las empresas suelen contar con un número impar de representantes en los órganos ejecutivos para impedir un enroque en las decisiones estratégicas. En este caso, se ha otorgado un voto de calidad al presidente con fecha de caducidad.

Rentabilidad

El objetivo del grupo es abrir en 2019 otra ronda de financiación y se ha dejado libre una silla en el consejo para la empresa inversora que lo lidere. Se espera que esta captación de capitales sea la definitiva. El impulso final antes de entrar en el “terreno de la rentabilidad”. El plan de negocio vigente está enfocado a que la actividad orgánica lleve al punto de equilibrio en la cuenta de explotación.

Para cumplirlo, Bosch deja claro que se deberá ganar penetración en Madrid. Si consiguen una cifra de operaciones mensuales similares a las de Barcelona consideran que Housfy habrá dejado atrás de forma definitiva su perfil de start up.

100 operaciones al mes

El grupo alcanzó las 84 operaciones en noviembre. “Esperamos llegar a las 100 a mediados de 2019”, indica el consejero delegado. Explica que en los últimos tres meses la actividad ha bajado en Barcelona por una cuestión de precio. La revalorización que ha existido en el mercado inmobiliario en la capital catalana ha desplazado a los compradores potenciales ya no a las ciudades colindantes, ahora la mayoría de las transacciones se cierran en la segunda corona metropolitana. Es decir, en ciudades como Sabadell, Terrassa o Mataró.

En cuanto a 2019, la compañía indica que espera que los precios se mantengan en el inicio del ejercicio y que se registre una “ligera corrección” a partir de mediados de año en las principales capitales. “Todo el mundo coincide en que se notará una pequeña sacudida”, señala Bosch, aunque deja claro que estará muy alejada del fin de la burbuja que se registró en 2007.

Housfy ve con optimismo este escenario, ya que consideran que consolida su modelo de negocio. “Para nosotros es positivo, cuanto más bajen los precios la gente querrá trabajar con agencias en que se pague lo mínimo posible de comisiones”, destaca el consejero delegado. Manifiestan que el contexto les impulsa a crecer.