El salario de los trabajadores no es algo fácil de calcular. No importa si eres un empresario con un proyecto nuevo que tiene que aprender cómo hacer una nómina. O si eres sencillamente un empleado que quiere entender los porcentajes, impuestos, sumas y restas que incluye su sueldo cada mes antes de ingresarse de forma neta en la cuenta bancaria. Lo cierto es que para calcular la nómina hay que saber primero todas las exigencias que incluye Hacienda en España y por ello te contamos cada una de ellas.

Qué es una nómina

Lo primero que hay que saber para calcular la nómina es lo que supone dicha cantidad. Una nómina es el registro financiero que una compañía, empresa o entidad con empleados a su cargo realiza sobre el sueldo de sus trabajadores. Esto incluye bonificaciones y deducciones. Es decir, es la cantidad que se paga al personal por el trabajo que realiza dentro de la empresa durante un período cerrado de tiempo. Normalmente es mensual, porque las nóminas se pagan a final de mes. Sin embargo, también puede ser trimestral o incluso por horas en el caso de empleos temporales.

Las nóminas son un agente esencial de la contabilidad de un negocio, sea éste cual sea. Esto se debe a que las nóminas, así como los impuestos que surgen de ellas, afectan de forma significativa al ingreso neto de la empresa. Además, están sujetas a muchas leyes y normativas que condicionan el aspecto jurídico de la compañía, exigiendo su cumplimiento bajo pena de multas y cese de negocio. Por último, no podemos olvidar el poder motivacional que tienen los sueldos para los empleados y su bienestar. El porte económico que percibe un trabajador es la mayor fuente de motivación en la producción.

Por todas estas razones, es de vital importancia que todos los empleados dependientes de la empresa perciban su sueldo de forma exacta y en el momento preciso, sin retrasos. En ellas deben estar ya presentes todas las retenciones y deducciones adecuadas, para que estén presentadas de forma apropiada y el receptor no tenga que encargarse de cubrir ninguna de forma personal. ¿Cómo calcular las nóminas de la plantilla? Te contamos el paso a paso, para simplificarlo todo lo posible.

Cómo hacer una nómina paso a paso

Para saber cómo calcular una nómina paso a paso, lo primero que hay que conocer son los conceptos que se suman o deducen del salario bruto del empleado. A menudo, el trabajador solo se preocupa por el ingreso que tiene en su cuenta bancaria a final de mes. Pero las nóminas se componen de muchos conceptos, cada uno de ellos esencial.

Cómo hacer una nómina paso a paso

Cómo hacer una nómina paso a paso

Por ello, si quieres saber cómo hacer una nómina debes conocer el encabezado, el periodo de liquidación, las percepciones salariales y las que quedan fuera de salario, las deducciones y retenciones, las bases de cotización y la diferencia entre salario bruto y neto.

El encabezado

En él se identifica de forma fiscal el empleado que cobra y la empresa que paga, incluyendo los nombres completos, los números de identificación de cada uno de ellos (CIF y DNI), el código de cuenta de cotización en la Seguridad Social de la empresa y el número de la Seguridad Social del trabajador. También debe figurar la categoría de su puesto dentro de la compañía, la antigüedad y el grupo de cotización.

El período de liquidación

Justo después del encabezado es necesario incluir el período de tiempo que se está pagando con esa nómina, con día, mes y año perfectamente detallados y los días a los que hace referencia. Esto vendrá en función del Convenio Colectivo al que se atenga dicho negocio y a su forma y recurrencia de procesar los pagos.

Retribuciones

Las retribuciones son los ingresos que recibe el trabajador como compensación por su trabajo. Éstas se dividen en salariales y no salariales. Las primeras son el salario base y están determinadas por el Convenio Colectivo y por el puesto que ocupa. En él pueden incluirse también los bonus, la antigüedad, premios, pagas extra o pluses de Navidad. Este salario se actualiza anualmente en dicho convenio, por lo que conviene revisarlo con periodicidad.

En segundo lado están las retribuciones no salariales. Estas hacen referencia a las contribuciones y ayudas que el empleado recibe para facilitar su trabajo. Un ejemplo de ello son las dietas, el transporte o la compensación de gastos que tenga realizando la tarea que le ha sido encomendada por la compañía. Desde 2014 las retribuciones no salariales también tributan dentro de la nómina, por lo que deben estar presentes y desglosadas con detalle en la misma.

Retenciones

A todas estas sumas de cantidades es necesario hacer algunas deducciones, las retenciones que surgen de la colaboración de la empresa con Hacienda y la Seguridad Social.

  • Cotización de la Seguridad Social: se compone de la cuota obrera y la cuota patronal. La última corre a cargo de la empresa, pero la primera la paga el empleado. Por eso se reduce de su nómina mensualmente. Ésta se suele dividir en varios conceptos, como contingencias comunes, formación, desempleo... En este punto se incluyen también las bases de cotización.
  • IRPF: es un adelanto de la declaración de la renta del año siguiente. La empresa se lo retiene al empleado de la nómina y se lo da a Hacienda. El porcentaje depende del tipo de contrato y debe estar indicado en la nómina. Para calcular el IRPF solo hay que restarlo del sueldo base.

Cómo calcular el IRPF de una nómina

Cómo calcular el IRPF de una nómina

De la suma de las retribuciones salariales y no salariales nace el salario bruto, al que hay que restarle todas las deducciones. Lo que finalmente percibe el empleado al final de mes es el salario neto. Sin embargo, no es lo único que se cobra. Gracias a esas retenciones que no vemos en la cuenta bancaria, los empleados tienen derecho a la Seguridad Social o a prestaciones por desempleo. Al terminar la nómina, hay que sellarla para darle validez. Y así es como se hace una nómina de forma profesional.