Los vaticinios sobre el crecimiento futuro de la economía española siguen ofreciendo un panorama plagado de incertidumbres. De momento, esas previsiones se mantienen, aunque los riesgos que se ciernen empiezan a ser cada vez mayores.

En ese sentido, la agencia de calificación crediticia S&P Global Ratings ha revisado una décima a la baja su pronóstico de crecimiento para la economía española en 2018, cuando la expansión del PIB se desacelerará al 2,7%, aunque ha incrementado al 2,4% desde el 2,3% su pronóstico para 2019, manteniendo así a España como la gran economía europea que más crecerá durante los próximos años.

Mantenimiento del 'rating'

De cara a más largo plazo, S&P Global proyecta una expansión del PIB del 2,1% en 2020 y del 1,8% en 2021, en línea con los pronósticos de la agencia publicados a finales de septiembre, cuando la calificadora decidió mantener el rating 'A-' de España con perspectiva positiva.

En su análisis, S&P Global anticipa que el consumo de los hogares españoles seguirá siendo fuerte este año y comenzará a desacelerarse a partir de 2019, a medida que pierda ímpetu la creación de empleo si no hay nuevas medidas por parte del Gobierno.

Riesgos

En este sentido, la agencia sigue considerando "riesgos clave" para la economía española la ralentización del comercio mundial y las políticas proteccionistas, advirtiendo del impacto negativo sobre el crecimiento de la subida de los precios del petróleo al ser España más dependiente de las importaciones de crudo que sus vecinos.

Asimismo, "la elevada fragmentación parlamentaria representa otro riesgo, ya que podría impedir reformas adicionales, por ejemplo en el mercado laboral". A este respecto, las nuevas proyecciones de la agencia apuestan por que seguirá bajando la tasa de paro, que este año caerá al 15,5% y al 14,3% el siguiente, para bajar al 13,3% en 2020 y al 12,5% en 2021.