Pelotazo en toda regla. Manuel Lao firmó este viernes con el fondo estadounidense Blackstone una operación con unas cifras que hacía mucho tiempo que no se veían en España. Como mínimo, desde antes de la crisis. Ha colocado el gigante del juego internacional Cirsa --la primera empresa del sector en España y una de las principales en el mundo-- por unos 2.400 millones de euros, según fuentes del sector.

Hace caja en su patrimonial Nortia y repliega velas en la compañía. Tanto el fundador, que hasta la fecha ejercía el cargo de presidente, como sus dos hijos, Manuel Lao Girona, ya exvicepresidente ejecutivo de la compañía, y Esther Lao Girona, presidenta de la Fundación Manuel Lao. Una organización cuya actividad está garantizada, aunque se llevará a cabo al margen de Cirsa, tal y como indican fuentes financieras. Ingrid, su hija menor, ha desarrollado su carrera profesional al margen de Cirsa. 

Segregación del negocio argentino

Hasta aquí los cambios internos en la multinacional. Los Lao han segregado el próspero negocio que tienen en Argentina, su principal enclave en Latinoamérica, de la operación. Cuestión que les garantiza los ingresos futuros a pesar del tropiezo de la facturación en el territorio en 2017, cuando una modificación en la fiscalidad y los efectos de los tipos de cambio pasó factura a los ingresos de Cirsa.

Pero los barcos flotantes de Buenos Aires y el casino City Center de Rosario, entre otros, continuarán a pleno rendimiento. Y los administradores locales reportarán a la familia.

Agut con su plan estratégico

Más allá de esto, el día a día en la sede central, situada en la cocapital del Vallès Occidental, y en el resto de oficinas del grupo discurrirá con total normalidad. Joaquim Agut, hasta ahora director ejecutivo de la multinacional, se ha hecho con la confianza de Blackstone, que le arropa tanto en el cargo como en el plan estratégico que había diseñado. Una hoja de ruta que no decaerá hasta 2021.

La gestión está garantizada y Cirsa está llamada a crecer. Blackstone ha anunciado que sus planes incluyen dimensionar el perímetro de la compañía con operaciones orgánicas e inorgánicas. Agut deberá acelerar en el plan de expansión internacional que ha pilotado en los últimos ejercicios y analizar nuevas oportunidades que están en el mercado. Una cuestión que también será arropada por el fondo, que asume la deuda que arrastraba Cirsa.

Bonistas

La compañía no la ha revelado, pero había llegado a alcanzar los 1.000 millones de euros de deuda a principios de la década, indican fuentes cercanas a la compañía. Añaden que en los últimos años se ha reducido por debajo de la mitad. En 2015 realizó una emisión de títulos de deuda fija de 500 millones que le permitió amortizar de forma anticipada bonos por 450 millones.

Los mismos interlocutores aseguran que el pasivo es asumible si se tiene en cuenta que cerró 2017 con un beneficio operativo de 427 millones, el 7,2% más que en 2016. Lao ha sido asesorado en la operación por Lazard.