Segunda bola de partido para la funeraria municipal de Barcelona. El concejal de Presidencia del equipo de gobierno de Ada Colau, Eloi Badia, llevará la aprobación de la firma pública al pleno municipal del viernes sin apoyos garantizados, después de que el proyecto naufragara en abril.

El orden del día recoge la venta del 15% de Serveis Funeraris de Barcelona (Sfb), la operadora semipública de servicios funerarios, la modificación estatutaria de Cementiris de Barcelona para convertirse en una empresa de este ramo y la actualización de las ordenanzas municipales en la materia.

De momento, el equipo de gobierno de Colau sólo tiene garantizada la aprobación del último punto, ya que el Grup Demócrata sumará sus diez concejales a los once del ejecutivo local para impulsar la adecuación de la normativa.

Ordenanzas, sí

La segunda fuerza en el consistorio tras BComú ha avanzado hoy jueves, 23 de noviembre, que apoyará una iniciativa que prevé que el consistorio pague el 30% de la factura de los servicios funerarios a los barceloneses con menos recursos.

Según ha indicado la portavoz del grupo, Sònia Recasens, unas 2.000 familias podrían acogerse a esta bonificación.

Por contra, Recasens ha dejado claro su no a las dos propuestas de venta de la participación municipal en Sfb y de creación de la funeraria pública.

Equilibrios

La negativa del Grup Demòcrata, junto a la esperada del grupo municipal del Partido Popular, dejará de nuevo la propuesta de funeraria municipal en manos de los cinco ediles de Ciudadanos y los cinco electos de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

En el pleno de abril, los republicanos anunciaron que votarían contra el proyecto que impulsa Badia. La iniciativa quedó pendiente de la abstención de Ciudadanos, un hecho que no se produjo, lo que obligó a BComú a retirar los dos puntos del orden del día.