Cuando falta poco para terminar las vacaciones de verano, muchos padres ya están pensando en la vuelta al cole, uno de los gastos más significativos del año y que supone una media de 232 euros por alumno, según un estudio de El Observatorio Cetelem. Un gasto que puede llegar a alcanzar los 1.000 euros para el 11% de los encuestados. Adelantándose a la cuesta de septiembre, son muchos los que deciden anticipar estos gastos, de hecho, el 75% planea comprar de antemano el material escolar y el 65% los libros del próximo curso.

Si no nos ha dado tiempo a adelantar todos los gastos que queríamos, agosto ha dejado nuestra economía algo desequilibrada o simplemente no queremos realizar un gran desembolso en septiembre, el comparador de créditos rápidos HelpMyCash.com nos trae las diferentes fórmulas de financiación a las que podemos acudir para dividir los gastos de la vuelta al cole y que no nos salga por “un ojo de la cara”.

La mejor financiación

La mejor alternativa para este tipo de gastos son las tarjetas de crédito ya que nos permiten aplazar nuestras compras en uno o varios meses. Las tarjetas tienen dos opciones de pago entre las que podemos elegir.

La primera es reembolsar la totalidad del capital utilizado a comienzos del mes siguiente sin pagar intereses; es la opción más barata. La mejor manera de utilizarla es pagando algunos gastos con ella y el resto con una tarjeta de débito. De esta manera el gasto total se dividirá en dos meses en vez de aplazar todo el gasto hasta octubre.

La segunda opción es dividir los gastos en cuotas mensuales. Con esta forma de pago sí que pagaremos intereses que podrán variar según la tarjeta, aunque suelen rondar el 25% TAE. De todas maneras si se trata de un gasto no demasiado elevado y lo dividimos en pocos meses, los intereses no serán excesivos. Por ejemplo, si gastamos 232 euros y decidimos reembolsarlo en 3 meses con una tarjeta que tenga una TAE del 25%, pagaremos una cuota mensual de 80,58 euros y los intereses generados serán de 9,73 euros en total.

Es importante que antes de decantarnos por utilizar una tarjeta de crédito para financiar la vuelta al cole escojamos el método de pago del “plástico” que queremos utilizar (a través de la banca online o con una simple llamada). Esto es importante ya que, por defecto, todas las tarjetas tienen el pago mínimo como forma de reembolso predeterminada.

¿Y si no tenemos una tarjeta de crédito?

En el caso de que no dispongamos de una tarjeta de crédito o el banco no nos la conceda, una alternativa es acudir a los minicréditos rápidos, con los que podemos conseguir el capital que necesitamos en cuestión de minutos. Es importante que, para utilizarlos de manera responsable, sepamos dividir gastos y ser conscientes de que debemos reembolsarlos en un único pago al mes siguiente.

Una buena forma de utilizarlos es solicitando solo una parte del gasto de la vuelta al cole y pagar la otra parte con nuestros ingresos mensuales. Actualmente son muchas las entidades que ofrecen el primer minicrédito sin intereses, por lo que podremos dividir los costes de la cuesta de septiembre en dos meses a coste cero.