Amnesia no volverá a Barcelona. El gigante del ocio con cuartel general en Ibiza desiste de bregar por la licencia de la antigua discoteca Atlántida de Sant Adrià de Besós, junto a la Ciudad Condal. En cambio, el grupo de Martín Ferrer ha pactado con unos okupas para que le desguacen las carpas y piscinas. La decisión no ha gustado a los vecinos, que denuncian la degradación del espacio.

"Amnesia obtuvo la licencia de actividad para una discoteca en las piscinas del Besós en septiembre de 2013. El ayuntamiento se la retiró al año siguiente tras imponerle sanciones por exceso de ruido. Pese a que tiene el uso privativo del espacio hasta 2017, ha decidido dejar vacío el espacio", explican fuentes municipales.

Precisamente, Ciudadanos presentó una pregunta en el pleno municipal el lunes sobre los "problemas de seguridad" en el barrio de San Juan Bautista, donde se ubica la instalación. "Nos respondieron que ya nos darían más información", agrega un portavoz de la formación naranja.

'Okupado'

Lejos de las discusiones políticas, un grupo de okupas tomó hace dos meses las piscinas y vive allí de la chatarra que desmantelan de las carpas de Atlàntida. "No generan molestias. Salen por la mañana y entran por la tarde. Lo están desmontando todo", explica un vecino de la zona.

David, uno de los ocupantes, explica a Crónica Global que "están allí de mutuo acuerdo con el propietario y que disponen de sus propias casas". "Un concejal del ayuntamiento acudió con un Mosso d'Esquadra en abril y tomó acta. No han vuelto", agrega el mismo residente.

'Pelotazo' fallido

El desmontaje de Atlàntida pone fin a un pelotazo que intentó el grupo Amnesia en el río Besós, a las puertas de Barcelona. El holding de ocio abrió las carpas de las piscinas --propiedad del Consell Comarcal del Barcelonés-- en 2013 como prolegómeno de un complejo de ocio que proyectaba en la zona del Port Fórum de Barcelona.

La iniciativa acabó en fiasco cuando se le revocó la licencia por ruido excesivo en 2014. Antes, el grupo alzó los muros de las carpas y colocó limitadores de volumen.

Imputado

El infortunio continuó. El juez de instrucción número 2 de Badalona imputó en 2015 al exalcalde de Sant Adrià de Besós, Jesús Canga (PSC), por supuesta prevaricación, estafa y cohecho. El magistrado sospecha que el primer edil otorgó una concesión supuestamente irregular al Grupo Amnesia, pese a que los terrenos no eran municipales. 

Junto a Canga están siendo investigados Jaume Vendrell, gerente del Consell Comarcal del Barcelonés, y Marta Gibert, secretaria general del organismo territorial.

Crónica Global ha contactado con el Grupo Amnesia para conocer los planes de la firma para el año que le resta de licencia, sin obtener respuesta.