Las Cercanías de Barcelona sufren retrasos de 20 minutos el miércoles, en el segundo día de problemas tras el robo de un cable de cobre. Renfe cuenta 20.000 pasajeros afectados en las líneas R8, R2 Norte y R11, donde la operadora ha fletado autobuses para superar los tramos cortados. “Se incrementa el tiempo de viaje en 20 minutos”, ha admitido la compañía.

La operadora ha puesto en marcha un plan especial para minimizar los problemas para los pasajeros. Renfe ha dividido la líneas R2 –que une Sant Celoni con el aeropuerto del Prat- en dos subtramos para evitar la zona en la que se sustrajo el cable de alta tensión, en Mollet Bifurcación.

Autobuses

Además, autocares complementarios unen la estación de Sant Andreu Arenal en Barcelona con Granollers Centro, Mollet-Sant Fost, Montmeló y La Llagosta. Otra línea de autobuses une Granollers Centro con la estación de Cerdanyola UAB, un tramo también afectado.

Por su parte, la operadora invita a los viajeros de Montcada a usar las líneas R3 y R4 para evitar las conexiones que funcionan con menos regularidad. En total, se calcula que la frecuencia de trenes en las tres líneas impactadas por el acto vandálico se ha reducido en un 50%.