El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y su vicepresidente, Oriol Junqueras / EFE

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y su vicepresidente, Oriol Junqueras / EFE

Política

Los letrados creen que JxSí y la CUP no pueden aprobar solos la ley del voto electrónico

El Govern no ha empezado las pruebas piloto y aplicar la norma para el 1-O se complica

25 junio, 2017 12:20

Los letrados del Parlament han advertido a los grupos de la Cámara de que la ley del voto electrónico para catalanes en el extranjero debe aprobarse por una mayoría cualificada de dos tercios --90 diputados--, lo que imposibilitaría que la aprobaran solos JxSí y la CUP.

Los juristas hicieron esta consideración en la reunión de la Mesa del Parlament del 18 de octubre de 2016, cuando el órgano director de la Cámara admitió a trámite la ley que impulsa el Govern, han explicado fuentes conocedoras del encuentro.

La ley del voto electrónico ha tomado relevancia en las últimas semanas porque el Govern busca el mecanismo para que los catalanes que residen el extranjero puedan participar en el referéndum de independencia anunciado por la Generalitat para el 1 de octubre.

La norma se concibió en un principio para elecciones al Parlament, pero la consellera de Gobernación, Meritxell Borràs, aseguró en una comparecencia parlamentaria que debía estar a punto esta modalidad de voto si el Govern la contemplaba en el decreto de convocatoria del 1-O.

Más obstáculos

Varias fuentes parlamentarias han explicado que ahora mismo son varios los obstáculos para que esta ley vea la luz y pueda aplicarse de forma efectiva en la votación de octubre.

En primer lugar, que los letrados coinciden en que, al ser una ley que desarrolla la ley electoral, se necesitan 90 diputados para aprobarse, lo que impide que JxSí y la CUP la aprueben en solitario y ni PSC, ni PP, ni Cs avalan la normativa --lo que no deja margen para aprobarla--.

CSQP ha presentado enmiendas a la ley, pero incluso llegando a un acuerdo con JxSí y la CUP, no podría aprobar la norma porque suman unos insuficientes 82 diputados.

En segundo lugar, fuentes del Govern consultadas han detallado que la Generalitat no tiene previsto iniciar las pruebas piloto de esta modalidad de voto hasta que esté aprobada la ley.

La ley está en su trámite final en el Parlament, por lo que podría estar aprobada a finales de julio, pero difícilmente hay margen entre este mes y octubre para realizar todas las pruebas para hacer factible que se utilice el 1-O.

Además, algunos grupos contemplan llevar la ley al Consell de Garanties Estatutàries, el órgano consultivo que se pronuncia sobre la constitucionalidad de las leyes, y esto retrasaría su aprobación en la Cámara un mes más.

Los expertos

Un tercer obstáculo es que, según fuentes conocedoras de la ponencia donde se ha elaborado la ley, la mayoría de expertos que han acudido han explicado que se trata de una modalidad de voto que no ofrece "plenas garantías".

Algunos de los comparecientes han explicado que hay países como Francia que han retirado algunas iniciativas sobre esta modalidad de voto, y han recordado los ataques informáticos que han registrado procesos electorales como las elecciones de Estados Unidos.

200.000 catalanes en el exterior

El Govern impulsó esta ley para garantizar el derecho de voto de los catalanes en el extranjero, unos 200.000 según sus cálculos, ya que considera que en las elecciones catalanas de 2015 encontraron muchas trabas para votar por parte del Estado.

Ante la incógnita del voto electrónico, el Govern contempla que desde el exterior se pueda votar a través del registro de catalanes en el extranjero, pero la Conselleria de Asuntos Exteriores tampoco ha aclarado que esto pueda ser así.