Junqueras acepta la diplomacia española en EEUU para evitar el fracaso de su viaje

El alcalde de Miami admitió reunirse con el vicepresidente catalán en presencia de representantes de la embajada. El encuentro se saldó sin referencias a la independencia

3 min
El cónsul general de España en Miami, Cándido Creis Estrada (i); el alcalde de la ciudad estadounidense, Tomás Regalado (c); y el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras (d), en su encuentro en Miami / EFE
03.05.2017 10:17 h.

El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, se vio obligado a aceptar la presencia del cónsul español en Miami, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores español, para evitar el fracaso total en su viaje a EEUU.

El alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, solo accedió a mantener la reunión si se garantizaba la presencia expresa del hombre de Pedro Morenés, nuevo embajador de España en EEUU desde el pasado marzo. Los equipos de Junqueras y de la Consejería de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia, de Raül Romeva, no pudieron impedir la presencia del cónsul español en el encuentro. En la reunión no se habló de independencia ni de referéndum en ningún momento, solo se ocupó el tiempo concedido en charlar sobre Cuba y su nueva situación.

Empresarios barceloneses desplazados

En su viaje a Miami, Junqueras se reunió con otras personas, entre ellas el dueño de MediaPro, Jaume Roures, y el presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra. En el caso del directivo portuario, la institución tenía previsto estrechar los lazos con el puerto de Miami, otro de los más destacados del mundo en tráfico de cruceros.

El vicepresidente tenía previsto verse también con Josep Oliu, el presidente de Banco Sabadell, que se excusó a última hora para no aparecer relacionado con el número dos del Govern. El resto de personas que asistieron a encuentros con Junqueras fueron representantes de la colonia catalana en Miami, donde destacan emprendedores barceloneses y directivos de filiales de empresas catalanas movilizados intensamente por la oficina de representación comercial Acció 10, que depende de la Consejería de Empresa de la administración autonómica.

Balance discutible

Fuentes cercanas al viaje consultadas por Crónica Global relatan sin pudor que entre los contactos realizados en la urbe estadounidense no hubo nadie relevante. “A Roures y Cambra les ve cada día que quiere en Barcelona, y el marcaje del cónsul español encomendado por Morenés ha sido cosa de niños”, aseguran. Otras fuentes enfatizan lo que consideran políticamente más grave: el sistemático dispendio público en viajes internacionales de los dirigentes de la Generalitat sin objetivos ni resultados objetivables.

¿Quiere hacer un comentario?