Medio millón de casas esperan comprador desde el inicio de la crisis

Pese a la cantidad de viviendas de obra nueva vacías, la venta sobre plano vuelve a imponerse en un mercado que despega

5 min
Medio millón de pisos de obra nueva, a la espera de ser comprados / FOTOMONTAJE DE CG
Margalida Vidal
09.11.2016 00:00 h.

España vio levantar hasta 750.000 viviendas en un año antes de la crisis. En 2016, la producción de obra nueva se sitúa entre 70.000 y 80.000 inmuebles. La recuperación del mercado inmobiliario se nota, pero los niveles que alcanzó el sector antes de la recesión todavía quedan muy lejos. La mejora es desigual: en las grandes ciudades es acusada y se acerca a la situación precrisis, mientras que en las demás zonas es tímida y todavía le queda mucho recorrido.

Pero todavía se arrastran algunas consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria. En España, hay 450.000 viviendas que esperan comprador desde la crisis. El alto ritmo de producción anterior a los años de mayores dificultades económicas generó unas existencias que no fueron absorbidas por la demanda del momento ni por la actual, según explica el secretario general de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), Daniel Cuervo. Y es que entre 2007 y 2015 se construyeron alrededor de 1,5 millones de casas nuevas.

Las viviendas con el cartel de "Se vende" están en manos de entidades financieras, están inmersas en procesos judiciales o ubicadas en zonas que carecen de interés para los promotores, según Cuervo. Estas últimas representan entre el 20% y el 25%, que “hasta dentro de muchos años no se venderán, si es que llegan a encontrar comprador”.

Viviendas vacías y ventas sobre plano

La sobreproducción ha acabado. Sin embargo, el excedente de inmuebles coincide con el retorno de una práctica generalizada en los años de bonanza: la compra sobre plano. Según la APCE, en estos momentos entre el 70% y el 80% de inmuebles se venden durante su construcción.

Coinciden con estas cifras desde la inmobiliaria Forcadell. Su director del Área de Comercialización de Vivienda, Christian Gracia, asegura que esta práctica vinculada a las obras nuevas se recupera después de la crisis: “Los primeros afectados por el estallido de la burbuja inmobiliaria fueron los promotores, muchos quebraron; de hecho, todavía quedan esqueletos de viviendas vendidas sobre plano que nunca se terminaron de construir”.

Más prudencia

El stock en las zonas más buscadas se ha agotado. Por esa razón vuelve a proliferar la compra sobre plano, aunque los compradores toman muchas más precauciones a la hora de aventurarse. “En 2007, se hicieron verdaderas animaladas, pero la gente aprende y los que compran ahora sin que esté acabada la obra lo hacen con muchas más garantías”, explica Gracia.

La ley no ha cambiado, pero “antes no se contemplaba”, asegura el secretario general de la APCE. Esta establece que el importe que paga el comprador por adelantado (normalmente, el 20% del precio total) durante la construcción de la vivienda tiene que estar avalado por una entidad financiera o un seguro. De esta forma, si el promotor no entrega las llaves, el banco devuelve la cantidad abonada.

Gracia coincide con Cuervo en que antes se pagaban estos importes sin avalar: “Por esa razón se produjeron las estafas; mucha gente no llegó a tener nunca el piso que había comprado sobre plano”.

Pedir la escritura, el permiso de obra y los documentos de la hipoteca a los promotores a los que se compra son medidas muy comunes en esta nueva etapa de adquisiciones sobre plano. Todo, para evitar situaciones que Gracia explica: “Hay gente que todavía visita ahora la estructura de lo que tenía que haber sido su casa o los terrenos en los que se tenía que construir”. 

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Antoni Ferret 09/11/2016 - 10:46h
1) Es van fer autèntiques bogeries, i caldria que NO es repetissin. / 2) El Govern NO POT evitar que es construeixi, però potser pot desestimular-ho de manera indirecta.
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