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"30 minuts": Manual de manipulación informativa

Alta tensión entre Santi Vila y Eulàlia Reguant en "Preguntes freqüents". Ni se miran a la cara. Docudrama sobre el 1-O en el bunker del Palau de la Generalitat

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"Estem preparats" se puede leer en la autopropaganda de los medios de la corporación catalana. Ya se nota. Desde el 1-O no hacen más que salir los mismos porrazos por televisión. El hombre que mira la tele se dedica de día a hacer la revolución, sacarse una cuenta espejo para cobrar la pensión en Albadalejo y por la noche se empapuza de TV3 para deglutir el condensado de consignas del día. Lo que vio en el "Preguntes freqüents" del pasado sábado no le sentó nada bien. Eulàlia Reguant, la capitana del regimiento de ingenieros de la CUP, y Santi Vila, consejero de Empresa, ni se miran a la cara. No sólo discuten por la declaración unilateral de independencia, la dui, sobre sus tiempos, formas, plazos y efectos prácticos, sino sobre el carácter de la república. Vila va de liberal y Reguant está más por el formato de república socialista del soviet de Gràcia y el Comité de Defensa del Referèndum de Sarrià-Sant Gervasi, que existe y es muy activo.

El "30 minuts" de anoche le dejó más confortado. Programa de premio internacional a la manipulación informativa. Del 26 de septiembre hasta aquí, el Govern visto por dentro y quién entra y sale del Palau porque lo han elegido cinco mil personas de Òmnium o lo ha puesto Mas, que también sale, al frente de la ANC.

Grandes hallazgos. Romeva se está pegando la vuelta al mundo a cargo de la revuelta. Cuando se pone terno negro, camisa blanca y corbata oscura es la viva imagen de Mortadelo. Impagables comentarios con subtítulos de Jaume Clotet (el jefe de comunicación de la Generalitat): "Ahora están a punto de asaltar la Escola Industrial... Cuando salga el gobierno diciendo lo de siempre, que en muchos lugares se puede votar...". Romeva descarta dar cifras de heridos, pero ya van por los cuatrocientos y no han cerrado los colegios. Y Jordi Turull aporta su granito de arena: "Mucha caña a Millo". Se acerca un propio con la alerta de que ha habido un infartado, pero descarta que se haya tratado de un ataque policial. "No agresión física ni contacto según testigos" añade. Esa persona aún está hospitalizada, no así el hombre que fue alcanzado con un proyectil de goma en la cara, que hoy ha recibido el alta. 

Al final del colosal trabajo documental, con Sànchez, Cuixart, Romeva, Junqueras y Mas dando vueltas por el Palau, con primeros planos de los bebés de Cuixart y Ada Colau, la lluvia, la rebelión popular, la operación urnas y esa Guardia Civil represora repartiendo leña en bucle, tenía que salir Puigdemont para decir exactamente esto: "La declaración de independencia está prevista en la ley del referéndum como aplicación de los resultados. Por lo tanto, aplicaremos aquello que prevé la ley". En cambio, cortaron (y se sabe que cortaron porque lo habían vendido en la promo del programa pero luego no salió) y el determinado "president" dijo esto: "Nosotros haremos lo que hemos venido a hacer".

Hay quien sostiene que los líderes del proceso se están arrugando, que unos se sienten como el portero ante el penalti y otros lo ven desde la perspectiva del delantero: una portería muy pequeña, un portero muy grande y un balón de piedra. Más que arrugado, Puigdemont luce ahora un perímetro abdominal de notable consideración.

Grifols dice que se las pira si hay "dui", pero oyes, el amigo que nos pasa los apuntes televisivos dice que, según TV3, el Estado se desmorona a la que se fuguen dos empresas más y suelte una arenga nuestra Lali Reguant sobre cómo se toma el puerto y se dirige un aeropuerto.