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Cartel que denuncia acoso sexual en el instituto de Castellar del Vallès / INSTAGRAM

Acoso sexual en el instituto de Castellar del Vallès: "El centro ha sido cómplice"

La denuncia de varias exalumnas genera una reacción en cadena: víctimas de docentes de otros centros alzan la voz y siguen su ejemplo

8 min

Solo tiene 18 años. Alba (nombre ficticio) acabó bachillerato en el instituto IES Castellar del Vallès el pasado julio. Los últimos cuatro años ha asistido a las clases del profesor de gimnasia donde decenas de exalumnas, entre las que ya se encuentra, eran víctimas de acoso sexual. Tras su denuncia conjunta y anónima a través de Instagram la pasada semana, el Departamento de Educación apartó “de forma cautelar” al docente, aunque ella apunta que “el centro ha sido cómplice” de lo que allí ocurría, pese a conocer las quejas de las afectadas.

Todo comenzó con una pancarta que apareció en una de las verjas del centro el pasado 3 de marzo y que señalaba al individuo, con nombre y apellidos, como “acosador sexual”. Ella calló por temor. “No lo dije antes por miedo, en bachillerato te juegas la nota para escoger la carrera que quieres estudiar”, explica a Crónica Global. Sus padres, enterados de la situación, querían hablar con la dirección del centro, pero su hija les suplicó que no lo hiciesen.

Una de las pacantas colgadas en el instituto de Castellar del Vallès / CHANGE.ORG
Una de las pacantas colgadas en el instituto de Castellar del Vallès / CHANGE.ORG

Miedo a denunciar

“Expliqué en casa los comentarios que me hacía [el profesor], y lo que me llegaba de mis compañeras de clase. Mis padres intentaron, en más de una ocasión, ir a hablar con mi tutora o con el director. Querían ir al centro, pero era yo quien les suplicaba que no lo hiciese porque me estaba jugando la nota”, cuenta esta exalumna.

Tras esa primera pancarta, fue cuando algunas de las víctimas más jóvenes comenzaron a hablar de ello. “Yo todavía estaba estudiando allí, y alumnas de primero de bachillerato intentaron promover una sentada [para denunciarlo] pera el instituto se aseguró de que no pudiesen hacerlo”, asegura. Y es que, según señala, la dirección tenía constancia de quejas que algunas afectadas habían hecho llegar al profesorado, “pero se dejó correr”, lamenta.

Pintadas contra el profesor

Llegó el estado de alarma por la pandemia y fue hace unos días, con la aparición de más carteles, cuando decidieron crear una cuenta de Instagram para denunciar lo sucedido. Bajo el título A tu que t’ha fet --A ti qué te ha hecho--, alumnas y exalumnas han recopilado comentarios que habría proferido el docente señalado y que avalarían las acusaciones de acoso y abuso sexual. “Me agarró del sujetador y me dijo: ‘Con esas tetas se me va la vista’”; “Estábamos en el gimnasio, comenté que hacía mucho frío y él me dijo: ‘Pues ven que yo te caliento’” o “Me dio un beso cuando estábamos solos en clase, yo tenía 16 años, en el curso 2014-2015”, son algunas de las denuncias anónimas que decenas de jóvenes han plasmado en esta red social.

Una de las denuncias de una víctima sobre el profesor de Castellar / INSTAGRAM
Una de las denuncias de una víctima sobre el profesor de Castellar / INSTAGRAM

Su denuncia, que se ha trasladado de internet a la vía legal, ha provocado un pequeño efecto dominó en otros institutos catalanes. Primero entre alumnas de la Escuela Industrial de Sabadell, que a través de otro perfil en la misma plataforma, No ho tolerem --No lo toleramos--, revelan el acoso que sufrieron por parte del exdirector del centro, ya jubilado. Tras ellas, llegó el Instituto de Moià, cuya cuenta, Per aqui no passem --Por aquí no pasamos-- desvela comentarios de índole sexual de docentes hacia escolares. Víctimas que utilizan el anonimato para entonar un “ya basta” conjunto, como en su día generó el movimiento me too, tras las acusaciones por acoso y agresión sexual contra el productor Harvey Weinstein, finalmente condenado.

Denuncia en Instagram

“Decidimos crear ese perfil para que, con el anonimato, nadie se siéntese cohibido”, detalla Alba, que también denuncia el acoso del titular de gimnasia, ya apartado. Tras acabar sus estudios en el centro el pasado julio, ha sabido que otras menores se encontraron en su misma situación hace más de una década. “El tema se ha escondido, ha sido tabú y no se ha hablado. Ahora nos dicen ‘¿por qué no lo habéis dicho antes?’; cuesta mucho cuando lo tienes de profesor y te está evaluando”, responde a quienes las cuestionan.

Alumnas del Instituto de Moià denuncian acoso de un profesor / INSTAGRAM
Alumnas denuncian acoso de un profesor / INSTAGRAM

Con asesoramiento jurídico y psicológico, han decidido a llevar al profesor ante los tribunales. Entre las afectadas hay también menores de edad. “Las víctimas necesitábamos tiempo para denunciar. Es un proceso largo y muy duro”, señala. Un recorrido durante el que, detalla Alba, cuando ella comentó a otros docentes lo que sucedía, uno de ellos le llegó justificar: “solo lo tienes en educación física”. “Las respuesta solían ser ‘es algo que se sabía’”, lamenta. “Incluso, cuando apareció la pintada, recuerdo que una profesora me dijo ‘porque haya un profesor que sea un acosador, no se puede ensuciar la imagen del centro porque el resto de docentes quedarán mal’ ”.

Inacción del centro

Alba nunca llegó a pedir ayuda o manifestar a otro docente que estaba mal, pero señala que muchas otras sí. Su sensación, como la de otras víctimas, es que la dirección del instituto decidió “mirar hacia otro lado” ante el comportamiento del profesor señalado. Su decisión, la de romper la espiral del silencio, no solo ha conseguido que el, por ahora, presunto acosador, haya sido apartado de su puesto, sino una reacción en cadena que ha llevado a muchas otras alumnas y exalumnas a dar un paso al frente para denunciar a otros docentes. "Valoramos muy positivamente que se empiece a destapar a este tipo de gente", celebra la exalumna de Castellar.

Preguntado por su versión, y ante las acusaciones de complicidad con el sospechoso, el centro ha declinado aportar su versión y remite al Departamento de Educación de la Generalitat, desde donde solo indican que la inspección “está recogiendo toda la información referente al caso” mientras el maestro ha quedado apartado de su puesto de forma cautelar.