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Imagen de la cacerolada de los vecinos de La Verneda para pedir un "barrio digno" / TWITTER

La 'Barcelona olvidada' marcha dos veces por un "barrio digno"

Residentes del Besòs-Maresme y La Verneda salen dos veces a la calle en 24 horas para exigir seguridad y más inversiones del Ayuntamiento

17.08.2019 22:19 h.
3 min

La Barcelona olvidada, en marcha. Vecinos de Besòs-Maresme y La Verneda han salido a dos veces a la calle en 24 horas para exigir más seguridad en sus barrios, amén de más inversiones del Ayuntamiento de la ciudad condal.

La última protesta la han protagonizado residentes de la zona de Rambla Prim, que han llevado a la calle las caceroladas que llevan haciendo durante toda la semana para reclamar más vigilancia en la zona y que el área reciba atención del Pla de Barris que elaborará el Ejecutivo local esta legislatura. Han hecho una por la tarde y la han repetido horas después ante el local frente al que montaron guardia durante días para evitar que fuera okupado.

Manifestación nocturna

Las protestas en la parte alta de Rambla Prim el sábado han llegado después de que una manifestación nocturna recorriera el barrio de Besòs-Maresme el viernes. Un centenar de vecinos marcharon por el epicentro de la zona para denunciar que el precinto de los narcopisos de Ciutat Vella ha desplazado el problema de la droga al barrio.

Alertan los residentes de que sufren robos con violencia, presencian peleas con armas blancas y son testigos del consumo de heroína en los parques del lugar, en el que abundan las jeringuillas tras su uso por parte de los toxicómanos.

Crisis de seguridad

Las movilizaciones de los vecinos de la Barcelona olvidada, tal y como describieron esta semana los residentes de La Verneda llegan en pleno repunte del número de delitos e incivismo en la capital catalana. La situación ha provocado que el teniente de alcalde del ramo, Albert Batlle, la califique de crisis de seguridad, un epígrafe que no gusta a la alcaldesa, Ada Colau, y al director de los Mossos d'Esquadra, Andreu Joan Martínez, que la niegan. 

En el caso de La Verneda, el barrio brega contra las okupaciones de bajos en la zona que, aseguran, dañan la convivencia, pues generan pinchazos en los suministros. En el Besòs-Maresme, los vecinos llevan meses advirtiendo de que el consumo y venta de droga se ha desplazado del centro de Barcelona a su territorio.