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Coches conduciendo a baja velocidad por una ciudad / EUROPA PRESS

La DGT propone que conduzcamos a 20 Km/hora por algunas calles de la ciudad

No cumplir con los límites de velocidad puede llevar sanciones de entre 100 y 600 euros, así como la retirada de entre hasta puntos del carné

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La Dirección General de Tráfico (DGT) quiere que en las ciudades haya también calles por debajo de 30 kilómetros por hora. De ahí que haya propuesto que determinadas vías, con una plataforma única de calzada y acera, permitan circular a un máximo de 20 kilómetros por hora.

La propuesta de la DGT está incluida en el borrador del real decreto de medidas urbanas de tráfico. El documento se encuentra ahora mismo en trámite de información pública hasta el próximo 7 de febrero y servirá de base a los ayuntamientos para su propia regulación.

A 20 kilómetros por hora

El texto que modificará el Reglamento General de Circulación, propone que en aquellas vías con una plataforma única de calza y acera no se permita circular a más de 20 kilómetros por hora. Se incrementará hasta 30 kilómetros por hora si se trata de una calle de un único carril por sentido de circulación.

La velocidad máxima permitida, 50 kilómetros por hora, se dará en aquellas que tengan dos o más carriles por sentido. No obstante, los ayuntamientos podrán limitar la rapidez con la previa señalización. Además, en casos puntuales, se podrá alcanzar los 50 kilómetros por hora en vías con un único carril por sentido.

¿Cuáles son las sanciones?

Las multas dependerán de en cuánto sobrepase el conductor la velocidad permitida. En las calles con la velocidad más baja las sanciones oscilarán entre 100 y 600 euros. Además, conllevará la pérdida de dos a seis puntos del carné de conducir.

En las vías con una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora las cantidades y los puntos que se le retiren al conductor serán similares.

Demandado por las ciudades

Según el borrador que ha presentado Tráfico, son las propias ciudades las que están demandado cambios en la normativa general para diseñar un entorno urbano adaptado a la nueva movilidad. Además, será más seguro tanto para conductores como para viandantes.

“La reducción de la velocidad tiene un efecto directo en la reducción de siniestralidad”, recoge Tráfico en el documento. Además, destaca que los vehículos a motor no suelen desplazarse por la ciudad a más de 20 kilómetros por hora.