Menú Buscar
La calle Altos Hornos, en la Zona Franca de Barcelona / CG

Los vecinos de la Zona Franca de Barcelona dicen "basta"

Critican la nula participación que tienen en las decisiones que les afectan y lamentan ser invisibles ante las administraciones

3 min

Los vecinos de la Zona Franca están hartos de pertenecer a un barrio ignorado por el Ayuntamiento de Barcelona. A menudo las administraciones les colocan en el punto de mira de sus acuerdos y promesas sin ni siquiera involucrarlos en las decisiones que les perjudicarán (o les beneficiarán). Una situación que les ha llevado a decir "basta".

El último pleno del consistorio barcelonés ratificó el acuerdo con la Generalitat para que la línea 10 del metro llegue a la Zona Franca. Un pacto que incluye la compra de diversos inmuebles por 40 millones de euros y que provocó el enfrentamiento entre los diferentes grupos municipales.

Cartel situado en la Zona Franca de Barcelona / CG

Sin diálogo

El motivo de la disputa se basaba, sobre todo, en que la supuesta dejadez del Gobierno catalán obliga al ayuntamiento a tomar un papel más activo en asuntos que no le corresponden, como finalizar las obras del metro.

Una situación que afecta de pleno a los vecinos del barrio de la Marina de Port --lado montaña del paseo de la Zona Franca-- y la Marina del Prat Vermell --lado mar del mismo paseo--. “Hemos intentado hablar por activa y por pasiva con las administraciones, pero parece que somos invisibles” explica a Crónica Global Fernando, presidente de la asociación de vecinos de Sant Cristòfol, en la Marina de Port.

No a la cárcel

Lamenta que tanto la Generalitat como el ayuntamiento firmen acuerdos que afectan a los vecinos sin tenerles en cuenta, como el traslado de la cárcel Modelo a dos solares situados en la Zona Franca. Reconoce que desconocía la oferta que el consistorio hizo a las prostitutas del Raval.

El edificio de La Fira, situado en la Zona Franca / CG

Según han informado a este medio una de las profesionales del sexo de la calle d’En Robador, un portavoz municipal se reunió con ellas para ofrecerles un cambio de zona y les propuso que abandonaran Ciutat Vella para trasladarse a la Marina. “Obviamente, dijimos que no. Ya me dirás qué pintamos en la Zona Franca si allí no hay nada ni nadie”.

Barrio de contrastes

Lo cierto es que se trata de un barrio repleto de contrastes. Un paseo de tres kilómetros se erige como el centro de una zona en la que se encuentran edificios emblemáticos como uno de los bloques de la Fira junto a las llamadas casas baratas del barrio. La sede de empresas como Barcelona Ciclo del Agua convive con la plaza del Nou, conocida popularmente como “el supermercado de la droga”, según los propios vecinos.

La plaza del Nou, conocida como el supermercado de la droga, en la Zona Franca / CG

Los habitantes de la Zona Franca esperan y confían en que las estaciones del metro que tienen que llegar en 2018 lo hagan a tiempo. “Solo faltaría, vamos” espeta Fernando.