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Vapeador de cigarrillos electrónicos

Vapear es el método más efectivo para dejar el tabaco, según una encuesta realizada en España

Una consulta realizada entre más de 750 personas ha revelado que el uso de cigarrillos electrónicos es lo único que ha ayudado a los exfumadores a dejar el hábito

5 min

El cigarrillo electrónico cobró relevancia hace una década en todo el mundo. Su proliferación llegó de la mano de numerosas investigaciones acerca de su salubridad, y hasta ahora todas han demostrado que los vapeadores son un 95% más sanos que el tabaco y que son efectivos dejar de fumar.

Solo en Reino Unido, unos 50.000 fumadores han logrado dejar el tabaco gracias a los vapeadores, y en España ya son 600.000 las personas que vapean. Al usar un cigarrillo electrónico que contiene nicotina, la adicción a esta también continuará, pero desaparecerá a medida que se vaya reduciendo la dosis, hasta abandonar completamente la adicción sin efectos secundarios, tal y como sugiere un estudio del Public Health England, que llegó a la conclusión de que vapear es mucho más seguro que fumar tabaco

Cada vez son más los fumadores que han logrado abandonar el tabaco con estos dispositivos. Al respecto, una encuesta realizada por Deskmind Research entre más de 750 usuarios de cigarrillos electrónicos en nuestro país, y publicada en noviembre, reveló que el 81% de los preguntados consideraba que si se demostrase que el vapeo es un método efectivo para dejar de fumar, las autoridades sanitarias deberían apoyarlo. Algo que ya hacen en numerosos países, como en Reino Unido.

Vapear, el método más efectivo para dejar el tabaco

La mayoría de los encuestados (un 60%) declaró haber intentado dejar de fumar tabaco en anteriores ocasiones a través de métodos como chicles o parches de nicotina, pero no fueron efectivos en un 83% de los consultados. 

Sin embargo, los cigarrillos electrónicos sí que les han servido: desde que vapean de manera habitual, han conseguido reducir su consumo de tabaco a menos de la mitad (de 13,5 a 6,3 cigarrillos/día de media), y muchos han logrado abandonar el hábito por completo.

Incluso los fumadores que vapean y no están interesados en dejar de fumar han reducido su consumo de tabaco, pasando de consumir 14,1 cigarrillos/día a casi la mitad (7,9 cigarrillos/día). Así, el vapeo puede servir como alternativa al tabaco y como paso previo a abandonar el hábito del todo.

Chica vapea
Una chica vapea un cigarrillo electrónico

Más fumadores desde la campaña antivapeo de Sanidad 

La campaña antivapeo del Ministerio de Sanidad está teniendo consecuencias. Muchos de los exfumadores que habían abandonado el tabaco gracias a los cigarrillos electrónicos han vuelto a fumar tras los polémicos anuncios que el Gobierno lanzó en septiembre.

Así lo detallan también los resultados de la mencionada encuesta. A raíz de la campaña del Gobierno, en la que se afirmaba, de manera errónea, que "vapear era igual que fumar", la mayoría de los vapeadores (66%) ahora considera que no vale la pena vapear para dejar fumar o disminuir el consumo de tabaco, e incluso declaran que es preferible fumar tabaco que vapear (62%).

Tras la campaña del Gobierno, los usuarios de cigarrillos electrónicos han aumentado significativamente su consumo de tabaco, y ahora fuman un 77% más que antes (de 5,3 a 9,4 cigarrillos/día de media). De hecho, hasta antes de la campaña, el 53% de los preguntados consideraban el vapeo igual de dañino que el tabaco, y ahora este porcentaje se ha incrementado en diez puntos, alcanzando el 63% de los usuarios de cigarrillos electrónicos.

Asimismo, el 39% de los encuestados ahora considera el tabaco como menos dañino, al ser equiparado con el vapeo. Razón por la cual ahora hay bastantes personas que vapean menos que antes (29%) o que incluso han dejado de hacerlo (8%).

Campana Gobierno vapeo
Imagen de la campaña del Gobierno de España que criminaliza el vapeo

La campaña antivapeo de Sanidad​ solo sirvió, en apariencia, para blanquear al tabaco, que mata a 8 millones de personas al año en todo el mundo y a 52.000 solo en España, y para hacer daño a la industria del vapeo y a los vapeadores, que consiguieron dejar el tabaco gracias a estos dispositivos y que ahora están volviendo a fumar.