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Hospital Vall d'Hebron, en el que se encuentra el bebé de la pareja detenida / VALL D'HEBRON

El Vall d'Hebron se queda sin ovejas para investigar la espina bífida en fetos

El concurso de licitación del hospital para el estudio de dolencias con animales, por valor de 18.000 euros, queda desierto

22.09.2019 00:00 h.
5 min

El Hospital Vall d'Hebron se queda sin ovejas. El contrato para la adjudicación del suministro de este mamífero, por valor de 18.000 euros, ha quedado desierto. El objeto de la licitación era el estudio de una nueva técnica quirúrgica para evitar la espina bífida en los fetos.

El motivo es que, con la implementación de este nuevo trámite durante el periodo estival, las granjas no han tenido tiempo de presentarse a tiempo al concurso. Por su parte, los investigadores lamentan que el papeleo retrasa aún más su trabajo. Para evitar los dos meses de espera que conllevaría una nueva licitación, se hará un contrato menor con tres presupuestos. Un acuerdo marco para que las empresas dejen sus catálogos y el hospital pueda comprar especies para el animalario.

Ovejas y espina bífida

Las ovejas llegan al hospital con tres meses de gestación. “Quirúrgicamente provocamos la espina bífida, que es cuando la columna no tiene el recubrimiento normal del sistema nervioso. Y el tejido, en contacto con el líquido amniótico, produce alteraciones en el feto”, explica a Crónica Global Marta Rosal, responsable de experimentación animal del centro.

La madre sujerta al bebé operado con éxito de espina bífida en el Vall d'Hebron / EFE
La madre sujeta al bebé operado con éxito de espina bífida en el Vall d'Hebron / EFE

Esta falta de recubrimiento hace que el feto desarrolle problemáticas como ataxias o incontinencias durante la gestación, en función del grado de protección que tenga el tejido nervioso. Para evitarlo, los investigadores lo cubren para que se regeneren todas las capas: hueso, cartílago y piel. “Este tipo de intervenciones no se realizaban por el riesgo de aborto. Se hacían microcirugías tras nacer el bebé, pero si la alternación era muy grande, el niño tenía muchas dificultades para llevar una vida normal”, detalla Rosal.

Intervención pionera

Esta investigación con ovejas se tradujo en una operación pionera en el mundo en 2011, cuando especialistas del centro operaron con éxito la espina bífida de un feto, durante la semana 24 de gestación. Durante la intervención, repararon esta malformación congénita con un parche sintético, que reabsorbió la piel del bebé.

Ahora el recubrimiento se lleva a cabo con terapia celular. “Ya no es artificial, sino con las propias células, que se van a dividir y regenerar, con la idea de llenar todos los recubrimientos que hacen falta para el correcto desarrollo del feto”, explican desde el hospital.

Comité de Ética

Todos los proyectos del Vall d’Hebron con experimentación animal pasan por un Comité de Ética. “Para aprobar la investigación solicitamos el histórico de las enfermedades. Quizá la prevalencia sea baja, pero el hospital investiga dolencias raras en busca de un tratamiento”.

Cirujanos del Vall d'Hebron operan a un feto con espina bífida / VALL D'HEBRON
Cirujanos del Vall d'Hebron operan a un feto con espina bífida / VALL D'HEBRON

¿Qué sucede tras la investigación? “Todos los animales se eutanasian. Ya no valen para consumo humano y no pueden volver a la granja”, cuenta Rosal. Un procedimiento habitual tras los estudios relacionados con enfermedades.

Alternativas a la experimentación con animales

La presidenta de la Asociación Defensa Derechos Animal (ADDA), Carme Méndez, explica a este medio que en situaciones muy extremas se debe valorar caso por caso y admite que es muy difícil generalizar. La entidad forma parte de la Coalición Europea para la Abolición de los Experimentos con Animales (COAEA) y trabajan para desarrollar técnicas alternativas como los organoides; cultivo de órganos tridimensionales derivados de células humanas.

“Si tenemos un método alternativo validado, nunca se podrá realizar una investigación con animales”, subrayan desde el Vall d’Hebron. Es el caso de esta dolencia, al carecer de procedimientos para poder simular un embarazo artificial.

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