Valentín Moreno, en una foto con sus compañeros del Sant Adrià CF / CG

Valentín Moreno, en una foto con sus compañeros del Sant Adrià CF / CG

Vida

Los Mossos vigilaban el club de fútbol del homicida de la Vila Olímpica

Valentín Moreno, ejecutado a tiros en Sant Adrià, se perdió 45 partidos en tres temporadas por violencia contra los árbitros y los rivales

27 noviembre, 2021 20:00

Los Mossos d'Esquadra y la Federación Catalana de Fútbol (FCF) vigilaban el equipo de Valentín Moreno, el homicida de la Vila Olímpica, por sus actitudes violentas contra los rivales y los árbitros. La policía catalana y el organismo de gobierno del balompié catalán escrutaban el Sant Adrià CF, donde jugaba el vecino ejecutado a tiros hace ocho días --avanzó este medio--, hasta el punto de que le habían suspendido durante 45 partidos en tres temporadas por hooligan

Son datos aportados por la FCF a preguntas de este medio sobre qué había hecho el ente con Moreno, que tenía aterrorizada a la práctica totalidad de la Tercera Catalana del fútbol amateur autonómico. La FCF, contundente, aclara que suspendió al condenado --ahora fallecido a tiros en la calle-- por sus continuas actitudes antideportivas. 

Vigilados por Mossos y la FCF

¿Qué hizo la federación con Moreno? Desplegar un dispositivo sin parangón para evitar que este causara daños a las personas y los bienes desde el campo o la grada, desde donde seguía los partidos cuando estaba sancionado, que era frecuentemente. O dentro de los vestuarios, donde irrumpía si no estaba de acuerdo con el arbitraje o el juego de algún rival. 

"El club en el que jugaba ha sido seguido por un observador federativo prácticamente todos los partidos las tres últimas temporadas y también por la Policía de la Generalitat Mossos d'Esquadra, con quien la FCF está plenamente coordinada", explica un portavoz. Según la misma fuente, Mossos incoó dos expedientes sancionadores iniciados por el observador, que llevaron a una condena por delito de coacciones

45 partidos en tres temporadas

Todo ello ocurría casi siempre fuera del campo, pues Valentín Moreno apenas podía jugar por sus continuas sanciones. Según la FCF, el jugador fue castigado con 14 partidos la temporada 2019-20, otros 14 partidos la temporada 2020-21 y con 17 partidos la 2021-22, campaña que acabó de forma abrupta para el jugador porque fue tiroteado en la calle Tarragona del barrio de San Juan Bautista del Besòs la madrugada del 19 de noviembre. 

La FCF insiste en que si hubo algún tipo de homenaje que contraviniera la normativa del deporte, lo trasladará a la Comisión de Ética Deportiva y Lucha contra la Violencia para que emita un informe para los órganos disciplinarios. Por el momento, eso no ha pasado, y solo constan el pésame público del propio Sant Adrià CF, CD Almeda y del CA Iberica de la Zona Franca de Barcelona. Sus condolencias levantaron polémica en las redes sociales, hasta que fueron borradas. 

Pocas herramientas

Fuentes de la FCF explican que el organismo gestiona el fútbol de categorías inferiores catalán con pocas herramientas. La federación se ciñe a la Ley del Deporte y al decreto 58/2010 de las entidades deportivas regionales. Este último texto establece que las licencias federativas son regladas: no se pueden negar si quien lo solicita cumple con los requerimientos necesarios. 

A este respecto, cabe recordar que la ficha de un jugador, tampoco la de Moreno, "no se puede denegar ni cancelar sin motivo legal". El homicida de la Vila Olímpica solo pudo ser inhabilitado a perpetuidad en caso de infracción grave, "algo que jamás cometió". 

Al árbitro: "Soy el 'asesino' de la Vila Olímpica"

Otras fuentes del sector del fútbol base han corroborado la versión de la FCF, recordando que un observador seguía permanentemente al Sant Adrià CF, y que, incluso así, Valentín Moreno amenazaba al directivo. En una ocasión, el jugador irrumpió en el vestuario del árbitro recordándole que era "el asesino --por homicida-- de la Vila Olímpica" y amenazándole con agredirle. 

Todo ello era el comportamiento deportivo de un jugador muy conocido en la categoría, que está en "shock", según un mánager de la Tercera Catalana. Lo está desde que Moreno fue tiroteado de madrugada en Sant Adrià el 19 de noviembre por motivos que los Mossos investigan. La víctima murió a las pocas horas de las graves lesiones cerebrales provocadas por los disparos. Años antes, el jugador había provocado un grave altercado en el Parc de Salut Mar Barcelona, donde hubo que movilizar a una docena de sanitarios y vigilantes para pararlo tras una explosión de cólera, explicó este medio

Bada Bing y Boixos Nois

Ese lance fue uno de los que provocó Moreno. Antes, en 2009, fue condenado a seis años de cárcel por una brutal agresión a un jugador del Rosario Central barcelonés. El juez resolvió que la paliza había tenido motivo "racista". Ocurrió en el marco de un encuentro entre Rosario y el Bada Bing, el equipo de fútbol inferior vinculado a los Casuals, la facción más dura de los Boixos Nois, los ultras del FC Barcelona. 

El vecino y jugador del Sant Adrià había entablado relación con los hooligans culés en prisión, donde la cúpula de los Casuals cumplió condena por una cadena de delitos de diversa índole. Tras su muerte, los Boixos deslizaron a Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, que querían un minuto de silencio en el derbi FC Barcelona-RDC Espanyol en el Camp Nou, explicó Crónica Global en exclusiva. Laporta no accedió. Los radicales querían homenajear al padre de 39 años, que vivió una controvertida vida pública que arrancó cuando Moreno fue condenado por matar a patadas a Carlos Javier Robledo en una zona de ocio de la Vila Olímpica en 2000. Fue el incidente que le asignó el nombre que él mismo utilizaba a veces para amedrentar en el campo y fuera de él.