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Una enfermera se dedica a vacunar a una paciente en un ambulatorio de sanidad de Barcelona / EFE

Cataluña echa a la sanidad privada de la vacunación por la CUP

El Govern orilla a los hospitales de fuera del ICS para la inmunización de la población porque no se atreve a 'molestar' a los anticapitalistas

5 min

Cataluña ha orillado a la sanidad privada de la vacunación contra el Covid-19 por miedo a la reacción de la CUP. El Govern ha descartado utilizar a personal de fuera del circuito público del ICS y los hospitales concertados por temor a que los anticapitalistas carguen contra la Generalitat de Cataluña en plenas negociaciones para formar Gobierno autonómico. Salud sí pretende utilizar hospitales de la red privada, pero con su propio personal para aplacar a los antisistema. 

Así lo denuncian fuentes del sector que alertan de que los operadores de la sanidad privada "hicieron acercamientos al CatSalut para ofrecerse para colaborar en la inmunización masiva contra el Covid-19", que el Govern aspira a incrementar hasta las 500.000 administraciones por semana hasta el verano, dependiendo de la accesibilidad a las dosis de la vacuna. "Fue en balde, el CatSalut está absolutamente en contra que se use a personal del sistema privado para vacunar. Sí quiere usar nuestros espacios, como hospitales, como harán con el Camp Nou o Fira de Barcelona. Pero siempre con su propio personal", explican. 

"Nos intervinieron dos veces"

Los afectados denuncian que Salud "trata a la sanidad privada como de segunda o sanitarios que no son de fiar" por presión de la izquierda radical. "Es un tema puramente estético: no quieren que se diga que se está utilizando a sanitarios privados para vacunar a la población", lamentan. 

Desde los dispositivos de fuera del Instituto Catalán de Sanidad (ICS) --la red 100% pública-- y el Siscat --la concertada-- recuerdan que "se les orilla en la vacunación contra el Covid-19, pero bien que se les intervino dos veces cuando hizo falta contra la pandemia". Fue en marzo de 2020, en plena primera ola del coronavirus en España, y en noviembre del mismo año, coincidiendo con la segunda ola. "Nuestros sanitarios sí servían para aliviar presión hospitalaria, pero no sirven para vacunar. Ideología", lamentan las fuentes consultadas. 

Personal solo público

De hecho, el rechazo del Departamento catalán de Salud está marcado por las negociaciones con los antisistema para investir a Pere Aragonès presidente de la Generalitat de Cataluña y, después, formar Ejecutivo autonómico. Pero tiene precedentes. En las primeras fases de la inmunización, Salud optó por vacunar a los sanitarios de la red privada con su propio personal adscrito a ambulatorios y hospitales públicos. "Vino gente del ICS a vacunarnos. Tuvo un punto kafkiano, pues nosotros también somos sanitarios", han indicado voces consultadas. 

La Consejería capitaneada, ahora en funciones, por Alba Vergés solo transigió en la sanidad concertada. En centros sanitarios adscritos a la red Siscat, el Departamento sí permitió que personal de los consorcios manipulara las cajas de vacunación y las administrara. ¿Un ejemplo? El Hospital Clínic Barcelona, que se gestionó su propia inmunización. Ello pese a que pertenece a la patronal privada Unió Catalana d'Hospitals (UCH). Otras ciudades sanitarias de la misma organización empresarial tuvieron que esperar a los equipos volantes del ICS. 

"¿Dosis? Habrá problemas"

Estos grupos de vacunación están a punto para comenzar la inmunización a gran escala de la población. El Govern, como avanzó Aragonès, ha diseñado un plan para iniciarla en las próximas semanas. La Generalitat de Cataluña calcula que se llegará a las 500.000 administraciones por semana, las mismas que durante una campaña de inmunización contra la gripe estacional. Tendrán prioridad las "franjas de más edad" y recibirá su preparado toda la población mayor de 15 años. 

Con permiso de las farmacéuticas productoras de las vacunas contra el Covid-19, la infección que causa el virus SARS-CoV-2. Las empresas de las cuatro vacunas aprobadas hasta ahora por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), "tendrán problemas de producción en esta fase masiva", alertan fuentes del sector. Estas voces desconfían en que se llegue a los niveles de inmunización prometidos por las distintas Administraciones, y que se sitúan en umbrales similares a la inmunidad de rebaño --cercanos al 70%-- en verano.