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El Campus de Jaume I de la Universitat Pompeu Fabra, en Barcelona / WIKIPEDIA

La Universitat Pompeu Fabra, entre las diez mejores universidades ‘jóvenes’

Varios rankings internacionales valoran a la UPF como una de las mejores entre las universidades de menos de 50 años de antigüedad

3 min

Un “logro sin precedentes”, según el rector de la Universitat Pompeu Fabra, Jaume Casals. La UPF, una universidad pública que impulsó la Generalitat y el Gobierno de España, junto a la Universidad Carlos III, con nuevos criterios para flexibilizar la contratación de profesores y mejorar la calidad de la enseñanza, ha entrado en una selección de las diez mejores universidades jóvenes. Eso quiere decir que son instituciones educativas de menos de 50 años de antigüedad; teniendo en cuenta que las más prestigiosas, como Cambridge u Oxford son centenarias. 

El ranking Times Higher Education Young University (THE) ha colocado a la Universitat Pompeu Fabra en la décima posición. Y es la primera, de las españolas, en el ranking QS World University Ranking 50 Under 50, en la posición 28.

Cumbre universitaria

Es la primera vez que la UPF se posiciona entre las diez primeras, en ese índice que clasifica a las que tienen menos de 50 años de antigüedad. El año pasado ocupó la posición número 11.

Los resultados se han conocido este miércoles en el transcurso de una cumbre de las universidades jóvenes que el THE ha celebrado de forma telemática, y que ha contado con las intervenciones del rector de la UPF, Jaume Casals, y del comisionado para proyectos de educación y comunicación de la universidad, Manel Jiménez.

Proyecto en los años noventa

Casals ha aprovechado la ocasión para brindar el éxito a los gobiernos catalán y español por la parte que les toca y les ha invitado a considerar “seriamente” el mundo de la universidad y la investigación, como una prioridad necesaria en las políticas de desarrollo económico y social.

Tanto la Universitat Pompeu Fabra como la Universidad Carlos III, en Madrid, fueron creadas en los primeros años noventa, fruto de un acuerdo liderado por el Ministerio de Educación, y del impulso de los gobiernos español y catalán.