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Estudiantes durante la prueba de acceso a una universidad de la UB / EFE

La universidad catalana pierde fuelle entre el alumnado internacional

A pesar de la reputación académica positiva, los estudiantes Erasmus se decantan por otros destinos españoles entre sus preferencias

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Las universidades catalanas ocupan los primeros puestos de excelencia académica en España. Sin embargo, esto no parece suficiente entre el alumnado internacional, que prioriza otros destinos en sus intercambios. En el curso actual la Universidad Politécnica de Cataluña es la única que se encuentra entre los 10 destinos más demandados, en el séptimo lugar.

En el curso 2018/2019, la Politécnica ha recibido 1.355 alumnos dentro del programa Erasmus+, lejos de los 2.286 de la Universidad de Granada, los 2.238 de la Universidad Complutense de Madrid y los 1.966 de la Universidad de Valencia, que ocupan las tres primeras posiciones respectivamente, según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

España, líder en recepción

Con cifras definitivas del año académico 2017/2018, España lideró el primer puesto en la recepción de estudiantes Erasmus+ con 48.595 estudiantes, por delante de los 34.387 de Alemania y los 31.727 de Francia. En ese año académico los tres destinos nacionales más demandados por el alumnado internacional repitieron con Granada a la cabeza, seguida de la Complutense de Madrid y Valencia.

Varios alumnos en una clase de una universidad catalana / EFE

Varios alumnos en una clase de una universidad catalana / EFE

La ausencia de las instituciones catalanas no se explica por cuestiones estrictamente académicas. Según el QS World University Ránking, la Universidad de Barcelona es la segunda de España (166 del mundo) por calidad educativa, solo superada por la Autónoma de Madrid. En el tercer puesto se encuentra la Autónoma de Barcelona (193 del mundo), mientras que la séptima y octava posición es para la Politécnica de Cataluña (275) y la Pompeu Fabra (298) respectivamente.

"Contentos con los números"

“Es cierto que hay una diferencia entre las primeras posiciones de investigación y la movilidad Erasmus, pero estamos en la media de las universidades españolas”, explica Aurèlia Mañé, delegada de movilidad y programas internacionales de la Universidad de Barcelona.

En esta misma línea se expresa Lluís Baulenas, secretario general del Consejo Interuniversitario de Cataluña (CIC): “Estamos contentos con los números que tenemos y no nos comparamos con el resto de universidades españolas”, afirma. “Estamos en el curso académico en el que más Erasmus hemos recibido de la historia”.

El césped, lugar de encuentro de los estudiantes / EFE

Estudiantes de Erasmus en el césped, un lugar de encuentro / EFE

Más alumnos de máster

En el curso 2017/2018 Cataluña registró 4.566 estudiantes de Erasmus. En 2016/2017 fueron 4.346 y en 2015/2016, 4.188. Frente a esta tendencia creciente Baulenas defiende la “buena salud” del sistema universitario. “Estamos creciendo en aquello en lo que nos interesa crecer”, apunta, al tiempo que matiza que existen otros programas que también aportan alumnos internacionales: “El 25% del alumnado de máster que recibimos es extranjero, frente al 8% de la media española”, señala.

Desde las instituciones universitarias reconocen que no se está realizando ninguna acción concreta para captar al alumnado internacional del programa Erasmus+, pero apuntan que los datos de recepción son positivos a pesar de no estar en los primeros puestos. “En algunos casos se podría tratar de mala gestión, pero creo que tiene mucho que ver con nuestros planes de estudio, que son de cuatro años en lugar de tres, que dificultan estas cuestiones”, señala Mañé, que advierte que “nos encontramos en un sistema estudiantil muy distinto del resto de Europa”.

Alumnos de Erasmus en una universidad de Barcelona / EFE

Alumnos de Erasmus en una universidad de Barcelona / EFE

Asimismo, Baulenas justifica que las universidades catalanas no copen las primeras plazas en demandas de Erasmus porque “hay veces que la propia calidad espanta a los estudiantes”. Además, sentencia que mientras otras facultades “tienen problemas para llenar las plazas porque no van todos los alumnos potenciales que tienen en su región, en Cataluña vienen muchos alumnos del resto de España”.