Menú Buscar
Jesús, un indigente que estuvo 30 años en la calle / CG

Twitter, el refugio virtual de los 'sintecho'

Personas sin hogar se dan cita cada lunes para interactuar con los usuarios en las redes sociales

5 min

Viven en la calle y duermen sobre cartones, mantas o, con un poco de suerte, algún viejo colchón. Las bajas temperaturas, que recuerdan inevitablemente a la época navideña, y un profundo sentimiento de soledad les obliga, en ocasiones, resguardarse en lugares recónditos.

En uno de ellos se dan cita, cada lunes por la tarde, una decena de hombres y mujeres que han vivido o viven en la calle. El lugar no es otro que las dependencias de la Fundación Arrels, una entidad que, desde 1987, se dedica a la atención de personas sin hogar en Barcelona.

Allí comparten las experiencias vividas en su día a día en la calle, y las hacen extensivas a todo aquel que quiera seguirles en su cuenta de Twitter: @Placido_Mo. La idea surgió a raíz de la muerte de un homeless llamado Plácido Moreno, que vivió diez años en la calle. Antes de morir, escribió una carta que impulsó esta iniciativa.

La carta de Plácido

“Me pesa amargamente lo que sembré en el pasado pero, mientras recojo esa siembra negativa que no me llevaría a ninguna parte, intento convertirla en algo positivo pidiendo ayuda a personas comprensivas que, al escucharme, no me hacen sentir más avergonzado de lo que ya me siento”, relata la carta.

“Los que solicitamos su ayuda aprendemos que en realidad ésta es desinteresada", prosigue. "Son personas que se sienten felices y satisfechas cuando ven que, aunque sea pasito a pasito, pero firmemente, nosotros nos esforzamos en recuperar valores que creíamos perdidos del todo".

"Son personas que merecen nuestro respeto por su vocación desinteresada", narra la misiva, "que sufren al no disponer de recursos suficientes con los ayudar a todos. Por todo ello, mi eterna gratitud, porque sin vosotros la palabra esperanza no tendría sentido. Para todas las personas que dedican parte de su vida a la nuestra: gracias", concluye.

Comunicación directa

La interacción de los miembros de @Placido_Mo con la sociedad es una manera eficaz de sensibilizar a la ciudadanía, ya que son ellos mismos los que hablan sin intermediarios, según explica a Crónica Global una portavoz de la Fundación Arrels. "Los seguidores de la cuenta de Twitter pueden preguntarles directamente y se genera una conversación horizontal. Además, se trata de una herramienta muy ágil que permite condensar en poco espacio las vivencias”.

Y lo hacen sobre temas diferentes como: dónde comer un plato caliente cuando se vive en la calle, qué significa para ellos la palabra dignidad, cómo fue la primera noche al raso, qué relación tienen con los servicios sociales o los retos que supone para un sintecho abandonar la calle.

Desigualdad social

“Hoy en Plácido somos seis. A tres nos han agredido durmiendo en la calle y los otros tres conocemos a compañeros a los que han pegado”. “A varios nos ha pasado que, durmiendo en un cajero, vengan los de seguridad, nos hagan salir y no nos vuelvan a dejar entrar”. “Uno de nosotros vive en la calle y tiene miedo a entrar en un piso. Si al segundo mes no puede pagar, volvería a la calle. Sería un batacazo”.

Son algunos de los tuits publicados por los denominados Plácidos durante varios lunes. En ellos, se pueden leer distintas historias como la de Jaume, un periodista que vivió un año en la calle; Jesús, que estuvo 30 años sin hogar, o Faustino, monitor de montaña que, tras un accidente, se quedó sin trabajo ni piso. "Me da vergüenza pedir ayuda porque no estoy acostumbrado", confiesa Faustino. Y maldice la desigualdad social que permite que unos vivan en la calle mientras tantos pisos permanecen vacíos.