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El juez Joaquín Aguirre (2i), el día que entró a la sede de los Mossos en Sabadell a buscar unas grabaciones / EFE

El Tribunal Superior de Cataluña reprende al juez del 'caso Macedonia'

La sala de gobierno apoya a un juzgado de Vilanova que se enfrentó al magistrado Aguirre ante su insistencia por obtener datos inexistentes de un imputado

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Joaquín Aguirre, el instructor del llamado caso Macedonia --una serie de investigaciones sobre una trama de narcotráfico en la que presuntamente están implicados policías, guardias civiles y agentes de los Mossos d’Esquadra--, ha buscado a lo largo de los últimos dos años la forma de cómo acuclillar a uno de los investigados del sumario. Se trata del supuesto colaborador policial Manuel Gutiérrez Carbajo. No parece haberlo conseguido, según el último paso que ha dado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Gutiérrez Carbajo fue imputado en el caso Macedonia hace ocho años. Sobrevuela sobre él la sospecha judicial de que es el capo de una organización criminal de narcotráfico de alcance internacional. Sin embargo, y tras cientos de indagaciones, las sospechas sobre Carbajo son débiles, inexactas o inexistentes.

Una persona bien relacionada

Solo se ha podido demostrar que se trata de una persona bien relacionada con los cuerpos de seguridad y con determinados delincuentes, hecho que él nunca ha ocultado. De estos contactos obtiene “informaciones sensibles” que a menudo, según fuentes de la propia policía, remite a los investigadores expertos en delincuencia organizada.

Pero Aguirre cree que Carbajo es el capo di capi de una organización criminal que goza del apoyo, amparo y protección de policías de todos los cuerpos. El juez no ha podido acreditar esta creencia tras casi nueve años de sumario.

Dos años de investigación

Pero el magistrado no para de escarbar en busca de datos que permitan cimentar sus sospechas o transformarlas en evidencias. A eso ha dedicado buena parte de los dos últimos años de trabajo sobre el caso.

Declaró una pieza secreta con la esperanza de poder pillar a Carbajo con las manos en la masa. Con este fin, pidió a un juzgado de Vilanova i la Geltrú datos de la supuesta presencia del informador en una trama de narcotráfico que estaba siendo investigada. Aguirre mantenía que las pesquisas se habían abierto en ese partido judicial y buscaba munición en el sumario.

A la búsqueda de pruebas

Primero llamó a la puerta del juzgado número 6. La sala le respondió que no conocía al sospechoso. Lo intentó de nuevo en el juzgado de instrucción número 8 de Vilanova.

La secretaria de esa partida le respondió de forma oficial que tampoco tenía ninguna investigación en esa oficina en la que apareciese alguien con ese nombre.

Amenaza con medidas disciplinarias

Ante esta segunda negativa y en un gesto insólito, Aguirre apercibió a esta magistrada con llevarla al consejo disciplinario del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) o a la sala de gobierno del TSJC si no colaboraba con él.

Contrariada, molesta y sintiéndose cuestionada por la presión de Aguirre, la juez de Vilanova se anticipó. A finales de septiembre de año pasado movió ficha poniendo el exhorto y los apercibimientos recibidos en manos del alto tribunal catalán.

“La magistrada de instrucción número 8 de Vilanova y la Geltrú platea a esta sala una consulta sobre la necesidad de cumplimentar el exhorto enviado por el juzgado de instrucción número 1. (…). La juez refiere que ya ha contestado al juez del 1 y que no hay nadie en esas diligencias que instruye en su juzgado con el nombre de Manuel Gutiérrez Carbajo”, indica el documento al que ha tenido acceso Crónica Global.

El TSJC toma partido

Sus quejas son atendidas por la sala de gobierno del TSJC. Ha reprendido a Aguirre y le ordena que justifique los motivos por los que reclama esa información “y la necesidad de los testimonios solicitados”.

Varapalo al instructor del caso Macedonia. El alto tribunal catalán se sitúa del lado de la juez de Vilanova y considera improcedente su actuación.

Tras dos años de investigación especifica y secreta, los miles de folios contenidos en los cuatro tomos de la pieza hasta ahora reservada no aportan dato alguno que incremente la consideración delictiva del investigado Gutiérrez Carbajo. La Audiencia de Barcelona ha solicitado en dos ocasiones al Aguirre que apremie la finalización de este sumario.