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Un comercio cierra con la entrada del toque de queda / EFE

El toque de queda se estrena en Cataluña con calles vacías y sin sanciones

La Generalitat apenas despliega un millar de Mossos d'Esquadra a lo largo de la comunidad, que realizan labor "pedagógiga y didáctica" durante la primera noche

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La aplicación del toque de queda en Cataluña se inició la noche de domingo con las calles vacías y escasas intervenciones de los cuerpos de seguridad en materia de sanciones y disolución de grupos entre las diez de la noche y las seis de la mañana, franja establecida por la Generalitat. Solo en las últimas horas la comunidad autónoma ha registrado casi 5.000 nuevos casos y 21 muertos por coronavirus.

Tras la aprobación del estado de alarma por parte del Gobierno, la Generalitat comunicó que la aplicación del toque de queda se adelantaría una hora antes, a las diez de la noche. Para velar por el cumplimiento de las restricciones anoche se pusieron en la calle un millar de Mossos d’Esquadra a lo largo de Cataluña.

Labor informativa

El objetivo principal era informar a la ciudadanía de la aplicación de la medida y realizar actuaciones “pedagógicas y didácticas”. Con todo, desde la Guardia Urbana de Barcelona han informado de 21 intervenciones en establecimientos de comida rápida que seguían abiertos más allá de la hora decretada y otras siete actuaciones relacionadas con grupos que bebían en la calle.

La Guardia Urbana informa del toque de queda a transeúntes, comerciantes y trabajadores de reparto de comida / EFE
La Guardia Urbana informa del toque de queda a transeúntes, comerciantes y trabajadores de reparto de comida / EFE

El toque de queda a las diez de la noche obliga a los establecimientos comerciales a cerrar sus puertas una hora antes. Esta medida no afecta a bares y restaurantes que cumplen una semana de cierre como medida preliminar del Govern para contener el avance del virus. Sin embargo, pese a la restricción, los casos se han disparado durante los últimos días.

"No queremos llegar a un confinamiento domiciliario"

"No queremos llegar a un confinamiento domiciliario, pero hemos de ser claros y hablar como adultos. No podemos descartar ninguna medida", ha manifestado el vicepresidente y consejero de Economía, Pere Aragonès, que ejerce como presidente en funciones tras la inhabilitación de Quim Torra.

Quienes estén fuera de casa durante la franja del toque de queda deberán documentación que acredite que se está en el supuesto de la excepción, que también se deberá detallar en un certificado autorresponsable.

El Gobierno catalán reforzará la presencia policial con el objetivo de evitar botellones y reuniones de más de seis personas tanto en el ámbito público como en el privado. Las sanciones por el incumplimiento de esta medida irán de los 300 a los 600.000 euros.