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Interior

Así se destruyen las toneladas de marihuana incautadas en Cataluña

La mayor parte de estas sustancias se eliminan en plantas de valoración energética y en cementeras

8 min

El pasado jueves, 7 de julio, en una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, se intervino el mayor alijo de marihuana hasta el momento en España. Los agentes se incautaron de más de 100.000 plantas repartidas en una finca de 32 hectáreas en Vilassar de Mar (Barcelona), que hacían un total de más de seis toneladas de cannabis. Pero, ¿dónde termina la marihuana intervenida en las macrooperaciones contra el tráfico de marihuana efectuadas en Cataluña?

Una vez culminada la investigación y después de que el juzgado autorice la entrada y registro en las propiedades, en el momento de la aprehensión el cuerpo policial que haya participado en el operativo así como la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera (DAVA), deben proceder al levantamiento de un atestado en el que se incluirá un acta de aprehensión. En este acta debe figurar toda la información referente al alijo de la sustancia incautada: el peso bruto, el tipo de embalaje, el origen, las características externas, la apariencia y, siempre que sea posible, fotos o vídeos que den muestra del material.

El CITCO gestiona su destrucción

Una vez se ha incautado la droga, esta pasa a disposición del juzgado. Es el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) quien realiza las gestiones necesarias para la destrucción de la marihuana y sus derivados (así como el resto de sustancias) con la correspondiente autorización judicial, que designa “el lugar y la fecha concreta de destrucción así como el cuerpo encargado de su traslado y custodia”, explican fuentes del Ministerio del Interior.

Una vez que se han realizado los informes analíticos pertinentes y, previa comunicación al juez instructor, expresan las mismas voces, se procede a la inmediata destrucción de la droga si en el plazo de un mes desde que se practica la incautación la autoridad judicial no ordena mediante una resolución la conservación íntegra de la sustancia.

¿Dónde se almacena?

“Mientras el juez decide la fecha en la que será destruido el alijo, la droga permanece almacenada en naves propiedad de los juzgados o en depósitos oficiales de Sanidad --y excepcionalmente en dependencias policiales-- donde está permanentemente custodiada por las unidades policiales aprehensoras o por agentes de seguridad privada”, refieren fuentes consultadas de la Guardia Civil.

Los agentes requisan bolsas de plástico repletas de cogollos de marihuana / GUARDIA CIVIL
Los agentes requisan bolsas de plástico repletas de cogollos de marihuana / GUARDIA CIVIL

En los casos de las pequeñas plantaciones indoor el desmantelamiento y la destrucción son sencillos y pueden efectuarse en el mismo día. Pero en el caso de las macroplantaciones, el proceso se complica. A veces, según la extensión del cultivo, los agentes del cuerpo competente, con la ayuda de las policías locales, custodian la finca en la que se hallan las plantas hasta el momento de su destrucción. En estos casos, el procedimiento más habitual es desbrozar el cultivo, en vez de llevar las plantas hasta un depósito. En caso de que también haya sustancias derivadas como resina de hachís o polen, explica el instituto armado, estas serán trasladadas para su destrucción.

Conservación de las muestras

Desde la incautación de la droga, el juez competente podrá solicitar la inmediata destrucción del alijo, pero se debe conservar siempre una muestra de la sustancia en el laboratorio que permita garantizar cualquier comprobación o investigación posterior si el juzgado así lo requiriere. En concreto, se debe conservar una cantidad de droga mínima como para garantizar la práctica de un contra-análisis en caso de que sea solicitado por la defensa de los acusados. 

En el caso de estas muestras, no será hasta que termine el procedimiento contra los responsables, por resolución judicial firme, cuando el órgano judicial competente ordene la destrucción de las mismas.

¿Cómo se destruye?

Los medios de transporte en los que se traslada la droga son escoltados policialmente, documentándose toda la cadena de custodia, desde el depósito hasta el lugar designado para su destrucción, confirman desde el Ministerio de Interior. “Los agentes pertenecientes al dispositivo de protección se encuentran presentes en todos los procesos descritos, no pudiendo ser manipulado dicho material por los trabajadores de las empresas colaboradoras”, expresan desde el mismo ministerio.

Uno de los sacos localizados en una plantación de marihuana / POLICIA
Uno de los sacos localizados en una plantación de marihuana / POLICIA

Aunque rechazan ofrecer más detalles sobre las empresas externas encargadas de la destrucción de la marihuana por cuestiones de seguridad y para evitar posibles vuelcos, desde Interior precisan que se trata principalmente de compañías con capacidad para realizar el servicios de incineración. En concreto, en Cataluña, “se utilizan mayoritariamente hornos de empresas cementeras, que habitualmente están asociadas a empresas cuyo objeto es la valoración energética de residuos, es decir, que utilizan como combustible los residuos que incineran para el proceso de fabricación del cemento”.

Los problemas de su almacenamiento

En los últimos años el incremento de incautaciones de marihuana está generando importantes problemas de almacenamiento por sus características, que no se dan en otras sustancias. Por un lado, genera problemas de salud pública, dado que las plantas intervenidas se pudren con rapidez y, además, suelen estar parasitadas con insectos y orugas. El proceso de putrefacción acaba derivando en problemas de salubridad pública, que supone un riesgo para la salud del personal que trabaja en las instalaciones pero también para la población.

Agentes de la Policía Nacional durante el operativo en el que han desmantelado un laboratorio para lograr cosechas exprés de marihuana en Sant Feliu de Guíxols / CNP
Agentes de la Policía Nacional durante el operativo en el que han desmantelado un laboratorio para lograr cosechas exprés de marihuana en Sant Feliu de Guíxols / CNP

Por otro lado, el elevado volumen que ocupan estas plantas reduce considerablemente el número de almacenes de droga disponibles y obliga a acelerar los procesos de destrucción. Además, el Ministerio del Interior alerta de que, por las características de esta sustancia, su custodia suele suponer importantes problemas de seguridad, dado que los problemas técnicos, como las averías en los sistemas de alarma de los depósitos son frecuentes por la elevada generación de humedad que produce el proceso de putrefacción de las plantas.