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El Club Capitol, uno de los teatros de Las Ramblas de Barcelona / WIKIPEDIA

El teatro catalán teme que el talento se vaya a Madrid

La presidenta de la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña reclama una mayor inversión para evitar una "desertización cultural"

6 min

El anuncio del cierre del Club Capitol de Barcelona, uno de los pocos teatros que aún quedan en Las Ramblas ha hecho saltar todas las alarmas del sector cultural catalán. En los últimos años las cifras de espectadores remonta pero muy despacio. Los grandes musicales se van a Madrid y apenas llegan a la ciudad condal. El mundo teatral se muestra preocupado de que la falta de apoyos al sector acabe llevándose el talento catalán a la capital del país y que en diez años Cataluña acabe siendo un desierto cultural.

El teatro catalán pide más inversión / CG

Atendiendo a las últimas estadísticas de la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña (Adetca), la temporada 2018-19 cerró con dos salas más que el período anterior. En todo el territorio hay 52 espacios dedicados al teatro. Unas cifras que, pese a mantenerse estables, están estancadas.

Indiferencia

El problema, lamenta la presidenta de la asociación, Isabel Vidal, es que “cuando cierra una sala no pasa nada”. Hay indiferencia tanto de parte de la ciudadanía como de los Administraciones, pero también en el propio sector, señala. Se ha convertido en algo habitual.

Ahora, el cierre se llama Capitol, “que no cierra, sino que se convertirá en otra cosa que no es un teatro”, recuerda, se suma a la lista. Pero antes fueron la Sala Muntaner y antes el Teatro Apolo, uno de los grandes teatros del Paralelo de Barcelona. El degoteo es constante.

Desertización

Por suerte, las nuevas generaciones, “frente a la falta de oportunidades se buscan sus espacios de exhibición”, cuando no se crean los propios, destaca Vidal.

La Sala Muntaner antes de que cerrara sus puertas / SALA MUNTANER
La Sala Muntaner antes de que cerrara sus puertas / SALA MUNTANER

La realidad, en cambio, es que “vamos a una desertización cultural generalizada” advierten desde Adetca. “Faltan recursos, espacios abiertos y planificación”, concreta.

La crisis y el aumento del IVA cultural del Gobierno de Rajoy hizo perder al teatro catalán medio millón de espectadores, por suerte, con los años el público ha vuelto poco a poco a las salas. Pero, según Vidal, “necesitamos más producción”.

Musicales

La presidenta de la asociación de teatros catalanes recuerda que Madrid tiene un mínimo de siete espacios para los grandes musicales, “Cataluña tiene tres y uno está cerrado”, subraya. Vidal hace referencia al Teatro Tívoli y al Coliseum que poco a poco están consolidándose como los teatros del musical en el territorio. Otro espacio con capacidad para musicales es el Apolo, pero nadie se hace cargo de su actividad.

La también presidenta del grupo Focus se alegra de que el Mago Pop, quien se hizo cargo del Teatro Victoria, ubicado en el Paralelo, tiene pensado que, cuando deje su espectáculo en la sala, va a abrirla a los musicales.

Falta espacio

“Tenemos un problema de espacios” insiste. No ve, por ejemplo, que el tema del idioma sea un obstáculo, pese a que en la temporada 2018-19 se realizaron un 46% de obras en catalán frente al 28% en castellano, cuando el porcentaje de espectadores fue del 43% en el primer caso y e 35% en español, algo más equilibrado.

Vidal subraya que vienen producciones de Madrid a Barcelona y a la inversa. Antes, por eso, la capital catalana era referente teatral, ahora, admite que hay un cambio de paradigma. “Me preocupa que nuestro talento se vaya a Madrid”, sentencia.

Patio de butacas del Teatro Tívoli de Barcelona / GRUPO BALAÑÁ
Patio de butacas del Teatro Tívoli de Barcelona / GRUPO BALAÑÁ

K.O.

Recuerda que han estado en “situación de K.O.” y la voluntad es recuperarse, pero el presupuesto del Govern para Cultura es “indecente”, insiste. Actualmente la Generalitat destina un 0,6% del presupuesto a este ámbito y exigen un 2%.

Los presupuestos, por eso, aún no han salido y son sumamente importantes para el teatro. La producción ayuda a la exhibición, a la producción y a los circuitos, indica Vidal.

Planificación

A partir de allí, la voluntad de los teatros es trabajar en una “planificación del mapa teatral”, primero en Barcelona, donde se van a reunir con miembros del Ayuntamiento a principio de año, y luego en Cataluña. “No queremos vivir de las ayudas, queremos vivir del público”, pero antes, es necesaria una buena promoción, recuerdan desde Adetca.

“El teatro grande necesita ayuda para hacer cosas más arriesgadas y el pequeño lo necesita para la experimentación”, afirma Vidal.

Nuevo paradigma

“El sector está sufriendo”, concluye, por eso cree necesaria la atención a la cultura y al teatro. Adetca reclama que sólo con una mayor planificación se puede conseguir un cambio de paradigma.

Para Vidal, el cambio solicitado por el mundo del teatro “representará un modelo de ciudad y de turismo diferente”, cultural.