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Un operario haciendo las primeras mediciones para construir el proyecto de tanatorio de Sants / CG

El Colegio de Arquitectos pone 'peros' al proyecto de Tanatorio de Sants

El velatorio, que se elevará en una antigua fábrica modernista, "debe ser compatible con el urbanismo y la vida del conjunto del barrio", alerta la institución

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El Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña (COAC) ha puesto peros al proyecto de un nuevo tanatorio en el barrio de Sants de Barcelona. La institución colegial ha alertado de que el velatorio, que se elevará en la antigua fábrica modernista Germans Climent, "debe ser compatible con el urbanismo y la vida del conjunto del barrio".

El gremio que dirige Assumpció Puig ha analizado a preguntas de este medio el proyecto privado para instalar un equipamiento funerario en el edificio modernista, construido en 1925 y catalogado como Bien Cultural de Interés Local (BCIL). "El edificio es un BCIL. Esta catalogación implica que debe conservarse la fachada y la volumetría cuando se intervenga arquitectónicamente", ha explicado una portavoz. ¿Se puede construir un tanatorio en el antiguo Happy Park? "Desde el COAC consideramos que, desde la sensibilidad, se pueden desarrollar proyectos de rehabilitación muy respetuosos con el patrimonio. En el caso que nos ocupa, además, se trata de una nave industrial cuyo espacio interior es diáfano y, por lo tanto, la conservación de su volumetría interior es más fácil". Cree el Colegio que "esto [su interior vacío] causa que las opciones para intervenir sean más amplias y también lo sean las posibilidades para distribuir el espacio interior".

"Compatible con el barrio"

Hasta aquí el aval del Colegio de Arquitectos a la inversión de la familia Albiol, vinculada al grupo asegurador Ocaso y a la empresa Hygeco España, un proveedor habitual de Cementiris de Barcelona, tal y como avanzó este medio. "Por otro lado, es importante que la rehabilitación sea sensible con el patrimonio, pero también con el uso intensivo como equipamiento sea compatible con el urbanismo y la vida del conjunto del barrio", ha alertado la prestigiosa institución colegial con sede en la plaza Nova de Barcelona.

La aportación del COAC es especialmente relevante habida cuenta de que el proyecto de nuevo tanatorio en Sants se encuentra en fase de análisis por parte de las administraciones. Funeraria San Ricardo, la empresa pantalla de los Albiol, ha conseguido que el Ayuntamiento de Barcelona conceda la aprobación inicial del Plan Especial Urbanístico (PEU). El gobierno municipal de Barcelona en Comú y el PSC, no obstante, ha encargado informes para cerciorarse de si la obra cumple con los requisitos de instalación en un punto tan sensible. Dos de estos documentos serán decisivos: el de movilidad y el de patrimonio. En este último dará su parecer también la Generalitat de Cataluña.

"Que intervenga la Generalitat"

Precisamente, desde la plataforma vecinal Stop Tanatori Sants, ponen deberes al gobierno autonómico. "Aunque se haya aprobado inicialmente el proyecto, es momento de que Patrimonio de la Generalitat de Cataluña se pronuncie. Basta recordar el hecho de que el diseño prevé agujerear paredes para crear las puertas de acceso de los coches funerarios. O una gran claraboya en el techo. Si los inversores taladran los muros de una fábrica modernista construida en 1925, ¿quién dice que no acabarán transformando toda la nave?", se pregunta Carlos Fernández, miembro de la agrupación vecinal. Este y otros temas se abordaron en una reunión entre el grupo de residentes y el concejal del distrito, Marc Serra, esta semana. ¿Cómo fue el encuentro? "Bien. Mejor que antes. Hay mejor predisposición. Se acordaron dos cosas. Uno, explorar la posibilidad de entrar alegaciones más tarde --el plazo vence el 5 de marzo-- y crear grupos de trabajo vecinos-ayuntamiento para analizar el proyecto", ha revelado Fernández.

De este modo, los residentes continúan ejerciendo presión para evitar que el bien cultural se transforme en un equipamiento funerario con cuatro salas de vela. El proyecto del número 78 de la calle Comtes de Bell-lloc ha sublevado a la comunidad, que teme colapso de movilidad, una caída del precio de los pisos o la transformación del tejido comercial, entre otros impactos. Así, los próximos meses serán decisivos para el devenir de la intervención urbanística.