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Una unidad de tráfico de los Mossos / EP

Taladro y garrafa, el nuevo método para robar gasolina

Los conductores que estacionan en gasolineras o aparcamientos al aire libre sufren cada vez más hurtos mientras los precios de los carburantes continúan desbocados

4 min

Ya no queda rastro de esas mangueras que los cacos chupaban para vaciar los depósitos de gasolina. Los sistemas de los coches más nuevos han acabado con este viejo truco, pero no con los robos de combustible.

Los ladrones se han reinventado y, de hecho, tanto los hurtos de carburante como los sinpa se han disparado en las gasolineras, como lo han hecho los precios. Su nuevo recurso es pinchar los depósitos desde debajo del automóvil con un taladro y llevarse su contenido en una garrafa.

Los ladrones del río

Este tipo de delitos proliferan en lugares como los aparcamientos al aire libre. Es el caso del paseo Pollancreda, en Sant Adrià del Besòs. Los conductores que estacionan sus vehículos junto al río en este municipio barcelonés han sufrido esta situación en reiteradas ocasiones.

Volvió a ocurrir hace dos semanas, el viernes 20 de mayo a las tres de la tarde. "Una pareja ha pinchado el depósito y ha robado el gasóleo con una garrafa de agua", lamentan fuentes vecinales, que subrayan que no es la primera vez que este tipo de hurtos afectan a los coches aparcados en el paseo.

No constan denuncias

Los Mossos aseguran que ningún afectado ha interpuesto denuncia por estos hechos. A la comisaría de la zona solo le consta un aviso de un vecino que llamó alertando de que alguien estaba extrayendo gasolina de un vehículo. Pero cuando los agentes llegaron al lugar, las personas a las que buscaban ya habían huído.

Un furgoneta con el depósito pinchado en el paseo Pollancreda de Sant Adrià de Besòs / CEDIDA
Un furgoneta con el depósito pinchado en el paseo Pollancreda de Sant Adrià de Besòs / CEDIDA

La policía volvió a contactar con el ciudadano que había dado la alerta, pero no pudo confirmar que se hubiera producido una actividad delictiva. Sin embargo, la información remitida por los vecinos a este medio ha sido puesta a disposición del equipo investigador.

De la goma al taladro

Montse Parrondo, responsable de Estaciones de Servicio de CCOO Catalunya, señala que con los coches antiguos era posible sacar el carburante con una goma, pero con los nuevos modelos es más difícil. "Si te equivocas de combustible, pones diésel y es de gasolina, tiene que ir al taller", advierte.

De ahí la necesidad de recurrir al método del taladro, que ya se usaba anteriormente, pero sobre todo en camiones. En cualquier caso, en las estaciones de servicio también se ha detectado esta tendencia creciente no solo en las fugas sin pagar, sino en los robos en vehículos estacionados.

Control férreo en los párkings

Donde no se han registrado, por ahora, este tipo de incidentes, es en los párkings cubiertos de la ciudad, tal vez por el control y seguridad de las instalaciones. Un portavoz de Barcelona: Serveis Municipals (B:SM) indica que la compañía pública no ha sufrido ningún robo de gasolina y, en cuanto a robos en general, afirma sufrirlos en un número similar al del resto de la localidad.

Para evitar delitos de este tipo, la empresa cuenta con control de accesos, vigilantes presenciales y 1.100 cámaras controladas internamente desde un centro para mantener el orden en los 44 aparcamientos públicos bajo gestión. Sin embargo, no son pocos los lugares donde los coches están sujetos a sufrir pillajes cada vez más rentables por el exorbitado precio de los carburantes.