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El supremo avala la ejecución de dos perros / EUROPA PRESS

El Supremo respalda a un hombre que mató a tiros a dos perros en Lleida: “había razones objetivas”

El alto tribunal ha emitido una sentencia, con la que crea jurisprudencia, en la que alega que la ejecución de los canes estaba justificada

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Pocos días después de que entrara en vigor la nueva normativa por la que los animales de compañía dejan de ser “bienes inmuebles o cosas” para pasar a ser “seres vivos dotados de sensibilidad”, el Tribunal Supremo ha dado un espaldarazo al hombre que mató a tiros a dos perros en Lleida en 2018.

La sala de lo penal ha cerrado la causa contra el acusado, confirmando la decisión previa de la Audiencia Provincial de Lleida, al entender que el hombre que abatió a dos perros en Sarroca de Bellera (Lleida) lo hizo por una razón justificada. En este sentido, la sentencia recoge que no se incurre en un delito al agredir o matar a un animal de compañía cuando “concurran razones objetivas que, pese a no estar legalmente previstas, han que el comportamiento que se enjuicia no desencadene un significado reproche social”.

Eran perros de rescate

La interpretable sentencia, que sienta jurisprudencia sobre el maltrato animal, hace referencia al episodio en el que estuvo involucrado el acusado. En junio de 2018, según el testimonio del investigado, dos perros –un dogo argentino y un lobo checoslovaco—atacaron a su rebaño. Cuando intentó dispersarlos, siempre según su versión, los canes se revolvieron contra él. Al temer por su integridad, los encañonó con un rifle y les disparó.

Sin embargo, el dueño de los perros, que además es adiestrador canino, según informa El Diario, niega que sus mascotas fueran violentas. “No eran peligrosos, estaban expresamente adiestrados para el rescate de personas”.

“Justificado e inevitable”

Aunque el juzgado de Tremp lo investigó como presunto autor de un delito de maltrato animal, la Audiencia de Lleida le dio la razón y solicitó el sobreseimiento de la causa al entender que “el mal fue necesario, justificado e inevitable”. Ahora, el Supremo, en la misma línea que la Audiencia avala el comportamiento de este hombre.

Para que sea delito, explican los jueces del alto tribunal en la sentencia, “requiere que el desprecio del bienestar animal carezca de justificación". Sin embargo, excluyen de estos supuestos la tauromaquia o la experimentación animal, al estar “reguladas”. En este caso concreto, el Tribunal Supremo concluye que no se ha podido demostrar, que la muerte de los canes fuera “caprichosa o sádica”, ni que se pudiera evitar.