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Josep Garganté, concejal de la CUP, y un grupo de manteros en el paseo Joan de Borbó de Barcelona, el verano pasado / FOTOMONTAJE DE CG

El sindicato de la Guardia Urbana quiere que el concejal de la CUP vaya a juicio

Josep Garganté deberá responder ante el tribunal el jueves por coaccionar a un médico si no alcanza antes un pacto con la Fiscalía

29.11.2016 00:00 h.
3 min

Josep Garganté, el concejal de la CUP en el Ayuntamiento de Barcelona, deberá comparecer ante los tribunales el jueves acusado de coaccionar a un médico para que alterara un pacto de lesiones e hiciera constar que un mantero había sido agredido por la Guardia Urbana. La sección sindical de CCOO del cuerpo de seguridad quiere que se celebre el juicio.

Personados como acusación popular, los portavoces han evitado realizar comentarios sobre la estrategia que seguirán en la sala, pese a que la celebración del juicio está en aire. Fuentes jurídicas anónimas indican que el acusado y el Ministerio Fiscal se plantean un pacto que evite el veredicto. Según estas fuentes, existen posibilidades de que se alcance dicho acuerdo antes de entrar a declarar.

Presunta falta de objetividad

Según los representantes de COOO de la Guardia Urbana, la conducta del concejal pondría de manifiesto su "falta de credibilidad, objetividad e imparcialidad hacia un colectivo policial que siempre ha estado y estará al servicio de la ciudadanía de Barcelona”. Por ello, piensan que debería responder.

Asimismo, lamentan que el titular del Juzgado de Instrucción 22 de Barcelona rechazara en abril, a pesar de la voluntad de la Fiscalía, que los hechos fueran constitutivos de un delito grave. El magistrado consideró que, dado que el informe médico no se alteró, el delito que se le debía imputar debía de ser menor.

Reprobación de los grupos municipales

“Actos de esta índole deben ser erradicados y sancionados”, afirman los agentes. El sindicato alerta de que, si se estima una sentencia condenatoria, exigirá la “reprobación de los grupos municipales que, por intereses partidistas, evitaron condenar los hechos a partir de una débil y cuestionada presunción de inocencia”.

Tras el escándalo, los grupos municipales de CiU y PP en el ayuntamiento de la capital catalana pidieron en un pleno la dimisión de Garganté. La iniciativa no prosperó al carecer de los apoyos necesarios del resto de grupos con presencia en el consistorio.

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