Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El drama del colegio Maria Miret de L'Hospitalet: sin wifi, sin lavabos y sin agua / TWITTER

Sin agua, sin lavabos y sin wi-fi: el drama de un colegio de L'Hospitalet

Los profesores reprochan a la Conselleria de Educación carencias significativas en los módulos de infantil, como fotocopiadoras e impresoras, dos semanas después de iniciar el curso escolar

6 min

Avanzar la vuelta a las aulas sigue trayendo cola. Un ejemplo de ello es la situación en la que se encuentra el colegio IE Maria Miret de L'Hospitalet de Llobregat, que dos semanas después de comenzar las clases sigue sin tener algunas de las instalaciones necesarias, especialmente en la etapa infantil. Alumnos y profesores deben hacer frente al día a día sin wi-fi, sin toma de agua en el comedor y sin lavabos. 

Pero no es lo único. En los módulos faltan pizarras digitales, fotocopiadoras e impresoras. Y hasta este lunes ni siquiera había una línea de teléfono instalada para que las familias se pudieran poner en contacto con el centro. "Los padres no nos podían avisar de que llegaban tarde a buscar a sus hijos", explica Marta Sánchez, una de las docentes. 

La antigua Academia Cultura

El IE Maria Miret es un centro que acoge a los alumnos de la antigua Academia Cultura. Una escuela que pasó de la red concertada a la red pública para evitar que tuviese que cerrar sus puertas no sólo por falta de alumnos, sino por un conflicto entre el propietario del edificio --el Arzobispado de Barcelona-- y el titular. Tras meses de lucha y movilizaciones, el conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, recapacitó. 

Familias y docentes delante del centro Academia Cultura de L'Hospitalet
Familias y docentes delante del centro Academia Cultura de L'Hospitalet

Aun así, no es oro todo lo que reluce. "Sabíamos que no sería fácil y que iríamos a unos módulos, pero estar así crea mucha impotencia", reconoce la delegada de CCOO en el centro y profesora, Íngrid López, en declaraciones a Crónica Global. En este sentido, lamenta que la escuela "no sólo no está en condiciones", sino que los maestros se deben "organizar por culpa de los errores del Departamento de Educación". "No lo encuentro justo. Trabajamos en el servicio público y no se tendría que permitir".

Obras en los lavabos

La vuelta a la rutina no está siendo sencilla porque, además, deben lidiar con varias obras en los lavabos del interior del edificio, la instalación de aire acondicionado y la toma de agua en el comedor. "Los niños de la clase de infantil 3 no pueden salir directamente de su clase al patio porque están las vallas de los operarios y no pueden orinar fuera, deben ir al baño de las maestras", explican las mismas voces. 

Asimismo, denuncian que les falta la figura de la técnica de educación infantil (TEI) --persona de apoyo encargada, por ejemplo, de ayudar a los niños de P3 a ir al baño--. "Por un error del Departamento, todavía no tenemos y es necesaria en una escuela de máxima complejidad como la nuestra", apuntan. 

En el comedor escolar la situación no mejora: "Las monitoras tienen que llenar las jarras de agua en la fuente del patio antes de que lleguen los niños a comer y el cátering lleva platos y vasos de un solo uso porque no tenemos toma de agua para limpiarlos". Y las actividades de educación física, por el momento, son inexistentes: "El aula de psicomotricidad está llena de material de los operarios de obra. Por tanto, todavía no hemos podido usarla". 

El aula de educación física infantil con el material de las obras de los operarios / TWITTER
El aula de educación física infantil con el material de las obras de los operarios / TWITTER

Los profesores, sin recursos

Ante este panorama, profesores y padres están "decepcionados", pues cabe recordar que llevan en la espalda una larga lucha para que sus hijos estudien tranquilos. "La sensación que tenemos es que nos van dando largas ". Lamentan que, pese a formar parte de la red pública, "todavía tengamos que dar gracias porque nos hayan salvado la escuela. No nos han tomado en serio". 

Las familias achacan estas carencias al avance del calendario escolar, que al parecer ha venido para quedarse, según las últimas declaraciones del conseller. Pero el profesorado considera que lo único que les ha aportado es la sensación "de volver 10 años atrás, trabajando de una forma muy precaria", llevándose el trabajo a casa para que los alumnos puedan tener fichas con las que hacer las actividades.