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Una habitación del centro Silencio Barcelona, en el que se ofrece yoga, meditación y otras terapias para el bienestar físico y mental / CG

El silencio como herramienta para conectar con uno mismo

El yoga, la meditación, la acupuntura, la psicoterapia y la nutrición se posicionan como método de crecimiento personal

4 min

El ruido mental y el ambiental dificultan escucharse a uno mismo. De esta premisa parte la terapia del silencio. El objetivo: conectar con nuestro interior. Cada vez más gente encuentra en actividades como el yoga y la meditación un método de crecimiento personal. Acompañados de otras terapias, como la acupuntura, la psicoterapia y la meditación, buscan el bienestar físico y mental.

“Es muy difícil cambiar, pero sí se puede encontrar la mejor parte de cada uno”, indica Susana López. Cuando tenía 20 años era atleta de alta competición, con entrenos diarios de seis horas. Después, desarrolló una carrera en el mundo de la comunicación, hasta que hace ocho años tomó la decisión de “buscar más allá de lo que estaba viviendo”.

El proyecto

Empezó como un proceso personal para el que acudió a cursos y se formó. Algunas personas necesitan una sacudida en su vida: un divorcio, una enfermedad grave, una pérdida cercana, una crisis existencial… “En mi caso no fue así; simplemente pasaba por un momento en el que sentía que podía mejorar y me sentí un poco sola en el camino”, asegura López.

Fue entonces cuando decidió que combinaría su profesión con la creación de un proyecto centrado en esto: acompañar en el silenciamiento exterior para conectar con uno mismo. Con este objetivo montó Silencio Barcelona, un centro holístico que ofrece terapias y tratamientos personalizados en varios ámbitos y que abrió sus puertas en septiembre.

Una aula preparada para una clase de yoga en el centro Silencio Barcelona / CG

Una aula preparada para una clase de yoga en el centro Silencio Barcelona / CG

Del diagnóstico al silencio

“El silencio no es literal”, aclara López. Aunque en el centro, situado en la zona alta, junto a la avenida Sarrià, apenas se escuchan murmuros. “La gente llega corriendo, tarde, con el móvil en la mano y cara de estrés”, explica. Desde la recepción, el tono de voz baja. Lo primero que recomiendan es hacer un diagnóstico, para saber el estado físico, mental y emocional y empezar a personalizar según el resultado.

Sin embargo, muchos de los clientes optan por apuntarse directamente a la actividad que más les interesa y el yoga es la más popular. Hasta 23 terapeutas ofrecen los tratamientos, que se complementan con conferencias mensuales impartidas, sobre todo, por personas que la fundadora de Silencio se encontró en su propio camino.

Susana López, fundadora del centro de yoga y meditación Silencio Barcelona / CG

Susana López, fundadora del centro de yoga y meditación Silencio Barcelona / CG

El pasado y el futuro

“A mí lo que más me ha ayudado a lograr silenciar este ruido interior y exterior para escucharme a mí misma es ir al pasado, a mis raíces, y buscar un futuro que conecte con mi misión, hacer lo que se me da bien; todo, desde el presente”, relata Susana López explicando su proceso de crecimiento personal.

Mujeres de entre 30 y 60 años son el perfil más habitual que acude al centro. Pero también van hombres. De hecho, López asegura que son ellos los que “avanzan más rápido en el proceso; son más pragmáticos”. El estilo de vida actual y el estrés de las grandes ciudades contribuyen a que cada vez más gente se interese en proyectos como Silencio.