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Sequía. El pantano de La Baells, que se encuentra al 56% de su capacidad, en Berguedà / Lorena Sopêna - Europa Press

La sequía que viene: diez meses para que lleguen las lluvias que la evitarían

Los embalses catalanes se encuentran al 56% de su capacidad y las explotaciones agrarias de la región de Barcelona comienzan a aplicar el protocolo para optimizar el agua

6 min

Cataluña está cerca de decretar la alerta por sequía. El Govern avisó esta semana que el nivel de los embalses se encuentra por debajo del 60% y se plantearía aplicar una prealarma, en el caso de que las lluvias no volvieran en el corto plazo. No obstante, fuentes de la Agencia Catalana del Agua (ACA) aseguran a este medio las “demandas están garantizadas para un periodo de diez meses”.

Inmediaciones del pantano de La Baells, que se encuentra al 56% de su capacidad, en Berguedà / Lorena Sopêna - Europa Press
Inmediaciones del pantano de La Baells, que se encuentra al 56% de su capacidad, en el Berguedà / Lorena Sopêna - EUROPA PRESS

Los embalses del sistema Ter-Llobregat abastecen a más de cinco millones de personas, por lo que aunque se encuentren al 58% de capacidad, el estado actual es de normalidad. La ACA, no obstante, registra como sequía severa el estado de su pluviómetro. Por ello, han incrementado la producción de las plantas desalinizadoras de El Prat de Llobregat y Tordera del 30% al 85%. Esto representa pasar de los 0,8 metros cúbicos por segundo de agua depurada a los 2,12.

Medidas territoriales

Las cuencas internas de Cataluña se encuentran en un punto límite en el que se podrían restringir algunos usos del agua. De hecho, el ACA ha decretado el estado de alerta por sequía en el ámbito del acuífero de Fluvià-Muga, en Alt Empordà y Baix Empordà. En este caso se ha reducido en el 25% el uso agrícola, el 10% en ganadería y riego en general, el 5% en industrias y dedicación recreativa.

Registro anual de lluvias en Cataluña hasta el 31 de enero de 2022 / METEOCAT
Registro anual de lluvias en Cataluña hasta el 31 de enero de 2022 / METEOCAT

Respecto a la zona central y el principal ámbito de aguas de la comunidad, el sistema Ter-Llobregat, por el momento se ha conseguido sortear la alerta por sequía con el aumento de la producción de las desalinizadoras y pequeñas restricciones en el uso de aguas para la agricultura. No obstante, el pantano de Darnius Boadella, al 41% de su capacidad, ha restructurado los destinos de sus reservas para garantizar el abastecimiento doméstico de los municipios que se nutren de éste, a cambio de restringir la necesidad de riego de las diferentes explotaciones primarias. El ACA advierte de que, en el caso de que no se produzcan lluvias en los próximos meses, no se podrá revertir el agostamiento para la campaña de verano.

Protocolo agrícola

La principal explotación agrícola de la región de Barcelona, el Parc Agrari del Baix Llobregat, ya ha comenzado a restringir el riego para salvar la producción final. Xavier Oliva, vicepresidente de la cooperativa agrícola de El Prat, explica que cuentan con un “protocolo de sequía específico” que permite “optimizar el agua” para la irrigación de sus parcelas. El canal de la derecha del Delta del Llobregat, que nutre a la mayoría de las plantaciones, liberará un caudal menor y se establecerá “un horario para cada productor”.

Parque Agrario del Baix Llobregat / WIKIPEDIA
Parque Agrario del Baix Llobregat / WIKIPEDIA

El objetivo de este sistema de turnos es salvar las cosechas metropolitanas. Oliva recuerda que los agricultores del delta son los únicos que “retornan agua a los acuíferos” tras el riego de sus cultivos. Esto supone que, aunque el protocolo de restricción de caudal implantado a raíz de la prealerta por sequía deje de nutrir los espacios naturales del delta como el Remolar o la Ricarda, el uso para alimentar las plantaciones del Parc Agrari iniciará el ciclo de irrigación de las aguas subterráneas, que a su vez permitirán que las reservas de bosques costeros no queden desérticas.

Empeora la sequía

“Si fuéramos a más, entonces ya sería muy complicado, con cultivos de cereales marchitados…”, señala el vicepresidente de la cooperativa agrícola de El Prat. Todo tiene un límite, y aunque el protocolo no afectaría negativamente a las cosechas, el productor recuerda que en estos momentos, con el cultivo de las alcachofas, “no deberíamos regar casi, pero el suelo está muy seco y las plantas te lo piden”. El campo sería el primer perjudicado si persistiera la sequía.

Pantano de Baells, en Berguedà, este mes de febrero / Lorena Sopêna - Europa Press
Pantano de Baells, en Berguedà, este mes de febrero / Lorena Sopêna - Europa Press

El ACA, no obstante, no se muestra muy halagüeña respecto al agua disponible para el uso doméstico. En los últimos 12 meses ha llovido menos que en un año normal. Los datos han empeorado en toda Cataluña y el caudal medio del río Llobregat se encuentra en “sequía severa” por la falta de chubascos. Sin embargo, este escenario no comporta restricciones en los usos habituales para el grueso de la población y, sin precipitaciones, se podría mantener el consumo actual durante 10 meses.