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Agentes de la Ertzaintza, que investiga ocho posibles crímenes del asesino en serie de Grindr / EUROPA PRESS

Se entrega el presunto asesino en serie de Grindr investigado por ocho crímenes

Se trata de un joven colombiano de 25 años que ha negado cualquier participación en los hechos

3 min

El asesino en serie de Bilbao que utilizó apps de citas gays para quedar con hombres, asesinarlos y robarles el dinero de sus cuentas bancarias se ha entregado a la policía. El hombre, un joven colombiano de 25 años, lo ha hecho después de que la Ertzaintza decidiera difundir este jueves su fotografía para localizarlo. El sospechoso se ha presentado de manera voluntaria en la comisaría del barrio de Txurdinaga y ha negado su participació en los hechos que se le atribuyen. 

No obstante, la policía autonómica cree que podría haber cometido, al menos, ocho crímenes. Los investigadores de la Ertzaintza lo identificaron después de que se dejara olvidada una mochila con documentación personal y un frasco con éxtasis líquido --la sustancia que presuntamente utilizaba para anular la voluntad de sus citas-- en la casa de su última cita, que sobrevivió al ataque. 

Investigan ocho muertes

La investigación se centró inicialmente en cuatro muertes ocurridas entre septiembre y octubre de 2021, que fueron calificadas como decesos naturales. Sin embargo, los agentes han pasado a calificarlos como "homicidios consecutivos" tras descubrir que todos los hombres fallecidos se habían citado con este joven a través de una app de citas. Además, en todos los casos habían quedado en la casa de la víctima, siempre en el Casco Viejo de Bilbao y, después de matarlos, les había vaciado las cuentas bancarias.

En las últimas horas, la Ertzaintza ha confirmado que investiga otras cuatro muertes que siguen un patrón muy semejante a las anteriores. Se trata de hombres que también habrían mantenido vínculos con el presunto asesino. Sin embargo, los investigadores se han encontrado con un escollo: al haber sido calificadas inicialmente como muertes naturales, muchas de las víctimas fueron incineradas, por lo que no se les podrá repetir la autopsia. Tampoco se recogieron indicios en sus domicilios. Ahora, con su entrega, se pone fin al que fue el caso más complicado de la historia de la Ertzaintza hasta el momento.